Yo
lunes, 18 de julio de 2011
domingo, 17 de julio de 2011
Sin explicaciones de carácter esotérico
Por qué pienso en tí y de repente viene a mi mente una secuencia corta, como un recuerdo reciente...
De ti, tumbado en el sofá, fumando un cigarrillo, mirando el blanco techo, pensando en la blanca nada... absorto de cualquier realidad.
Minuto tras minuto, calada tras calada... de pies cruzados sobre una almohada. La mano izquierda apoyada en lo alto de tu espalda, y la otra, sujetando con la mano ese cigarro del que exhalas, lentamente, el humo, sintiendo esa sensación de bienestar en tus entrañas.
¿Por qué te imagino tan claramente? Durante quince años no te veo... quizás alguno más...
¿Por qué tengo esa sensación de proximidad? No le he dedicado a nadie textos... ¿Por qué tú una excepción sin más? Sensación extraña la que tengo. Antes nunca, la verdad. Siento ser tan innecesariamente sincera, un defecto más. Por costumbre, expreso lo que siento, sin importarme el qué diran...
De ti, tumbado en el sofá, fumando un cigarrillo, mirando el blanco techo, pensando en la blanca nada... absorto de cualquier realidad.
Minuto tras minuto, calada tras calada... de pies cruzados sobre una almohada. La mano izquierda apoyada en lo alto de tu espalda, y la otra, sujetando con la mano ese cigarro del que exhalas, lentamente, el humo, sintiendo esa sensación de bienestar en tus entrañas.
¿Por qué te imagino tan claramente? Durante quince años no te veo... quizás alguno más...
¿Por qué tengo esa sensación de proximidad? No le he dedicado a nadie textos... ¿Por qué tú una excepción sin más? Sensación extraña la que tengo. Antes nunca, la verdad. Siento ser tan innecesariamente sincera, un defecto más. Por costumbre, expreso lo que siento, sin importarme el qué diran...
Despertar
Y le susurro a mis latidos que no hagan tanto ruido para dejarte dormir mientras estás aquí conmigo. Te miro. Te observo. Te siento. Intento colocarme de cada poro de tu cuerpo. Lo intento. De veras lo intento. Pero no puedo. No puedo dejar de dibujarte con mis manos mientras te acaricio, lo siento. No dejo de imaginarme tus labios junto a los míos, me quemo. Me quemas, de veras. Cada segundo de tiempo que me regalas hace más corta la siguiente espera. Y te recreas. Eso me inunda. Me humedece extremadamente. Me aturde. Hace perderme en la locura. Puro veneno. El que recorre por mis venas cada vez que te siento dentro. Perdida en un deseo, el que siento cada vez que no te encuentro. Cada vez que te pienso. Cada vez que pierdo el norte al imaginarme en tu recuerdo.
Soy débil, lo acepto. Debilidad la que muestro por tí en cada momento. Me invento. Procuro convencerme de que no es tanta la dependencia que por tí crece inevitablemente. Maldita sea mi suerte. Vuelvo a enamorarme perdidamente. Vuelvo a sentir que mi corazón siente. Late terriblemente fuerte. Acelera cuando tú estás presente. O mientras te piense. Difícil deshacerse de un sentimiento como éste...
Y despierto... sólo ha sido un sueño...
Soy débil, lo acepto. Debilidad la que muestro por tí en cada momento. Me invento. Procuro convencerme de que no es tanta la dependencia que por tí crece inevitablemente. Maldita sea mi suerte. Vuelvo a enamorarme perdidamente. Vuelvo a sentir que mi corazón siente. Late terriblemente fuerte. Acelera cuando tú estás presente. O mientras te piense. Difícil deshacerse de un sentimiento como éste...
Y despierto... sólo ha sido un sueño...
sábado, 16 de julio de 2011
Horror
La golpeó una y otra vez. No sufría dolor, pues los golpes en caliente pierden fuerza, y más si encuentras tu alma ausente. Un puñetazo le ocasionó el choque entre su cabeza y el filo de la bañera. Ya no recordaba por qué la pegaba ésta vez.. Le sangraba la oreja. Le había arrancado del golpe el pendiente, éste había desaparecido y en su lugar apareció sangre. Goteaba incesantemente. Poco le importaba. Seguía propinándole patadas. Desprecios. Insultos. Le escupió cuando hubo acabado. Y cerró dando un portazo. Se quedó sentada, apoyada en la pared. Iban pasando los minutos e iba apareciendo el dolor. Creía sentir partes de su cuerpo que desconocía. Poco a poco se fue arrastrando hacia la pica. Gateando, como hacía de cría. Seguía siendo una cría. Apenas alcanzaba los 12 años, pero su alma parecía tener 34.
Apoyándose, miró su cara en el espejo. Era incapaz de llorar. Las magulladuras en su cuerpo habían adquirido cierta costumbre a la vista. Dejó caer el agua del grifo, y con las manos en forma de cuenco lavó su cara ensangrentada. Se miraba fijamente a los ojos... Quizás preguntándose ¿Por qué? o ¿Hasta cuándo? o ¿Cómo puedo escapar de aquí sin que me mate? Preguntas que no albergaban respuestas dignas para ciertos echos. Ciertos sentimientos creados, o ciertos tratos humanos...
Miedo le daba salir. Aunque su habitación estaba justo al lado del lavabo, su sola presencia creaba una sensación de pavor atroz. Finalmente salió. Giró tan rápido como pudo y se metió en su habitación. Acostándose en su cama. En posición fetal, como siempre parecían paliar sus dolores. Sin procurar pensar en nada más que en el blanco de la pared. Contando los agujeros, ésta vez, procurando hacer posible un tupido velo rojo macabro. Así pasó las horas, quedándose dormida como una perra herida. Oscureció y temiendo llegar el momento con consternación, procuraba hacerse la dormida.
Parecía olerlo. Parecía sentir en qué momento llegaría su tortura más deshinibida. Y allí estaba de nuevo..
Poco a poco se fue abriendo la puerta, intentando no crear el más mínimo ruido y avisando de su existencia. La luz del pasillo entró cautelosa en la habitación. Ella no se movía, procuraba no pensar en nada.
Sin más, apagó la luz.. cerró la puerta..
Otra vez el infierno había llegado..
Apoyándose, miró su cara en el espejo. Era incapaz de llorar. Las magulladuras en su cuerpo habían adquirido cierta costumbre a la vista. Dejó caer el agua del grifo, y con las manos en forma de cuenco lavó su cara ensangrentada. Se miraba fijamente a los ojos... Quizás preguntándose ¿Por qué? o ¿Hasta cuándo? o ¿Cómo puedo escapar de aquí sin que me mate? Preguntas que no albergaban respuestas dignas para ciertos echos. Ciertos sentimientos creados, o ciertos tratos humanos...
Miedo le daba salir. Aunque su habitación estaba justo al lado del lavabo, su sola presencia creaba una sensación de pavor atroz. Finalmente salió. Giró tan rápido como pudo y se metió en su habitación. Acostándose en su cama. En posición fetal, como siempre parecían paliar sus dolores. Sin procurar pensar en nada más que en el blanco de la pared. Contando los agujeros, ésta vez, procurando hacer posible un tupido velo rojo macabro. Así pasó las horas, quedándose dormida como una perra herida. Oscureció y temiendo llegar el momento con consternación, procuraba hacerse la dormida.
Parecía olerlo. Parecía sentir en qué momento llegaría su tortura más deshinibida. Y allí estaba de nuevo..
Poco a poco se fue abriendo la puerta, intentando no crear el más mínimo ruido y avisando de su existencia. La luz del pasillo entró cautelosa en la habitación. Ella no se movía, procuraba no pensar en nada.
Sin más, apagó la luz.. cerró la puerta..
Otra vez el infierno había llegado..
Viernes
- ¿Te ha gustado?- ¿Qué quieres escuchar? ¿Ques sí?
- ¿Me vas a decir la verdad? ..
- Las verdades valen más que las mentiras, dicen.. te saldrá caro...
- ¿Te voy a tener que pagar también para que contestes a mi pregunta? ¿Sólo quiero saber qué has sentido?
- Hace mucho tiempo que no me paro a pensar lo que siento, si tubiera que pensarlo os cortaría a todos la polla, solo por el echo de follarme, solo por el echo de pagarme... No estoy aquí para mi disfrute. Estoy para el tuyo.
- No es la primera vez que te llamo. Así que deberías saber si te gusta como follo o no.
- Joder, solo os gusta escuchar que follais de puta madre. Que teneis una polla enorme y que nos encantaría volveros a ver pronto.. Mira, me como más rabos al cabo del día, unos me dan más trabajo que otros, y no me paro pensar si os volvería a ver o no a ninguno. La verdad es que me gustaría perderos de vista a todos joder..
- ¿Sabes una cosa? -susurrándole al oído- Sé que te ha gustado. Sé que te encanta mi rabo y sé que quieres que te llame pronto. Y yo también a tí, preciosa.
- Que te jodan..
-Nos vemos el viernes..
lunes, 11 de julio de 2011
Miedo
- Tengo miedo.
- Pero.. ¿por qué?
- Porque quizás hoy no. Ni mañana. Ni dentro de 3 días. Pero tengo miedo de empezar a llorar. De que no puedas hacer nada. De que nadie pueda hacer nada. Y llore tanto que inunde la habitación... Y nos ahogue a los dos.
- Aprenderé a nadar.
- ¿Aprenderás a nadar?
- Sí. Haré lo que haga falta. Pero no dejaré que te hundas. No dejaré que te ahogues. Que nos ahoguemos. Todo irá bien. Y si no va bien, haremos que vaya... No voy a dejarte ir. No voy a dejarte así...
Silencio. Tímido acercamiento. Ante la situación menos imaginada... Sigue temiendo por su decisión.
- Ven aquí. Todo irá bien. No te voy a dejar...
- Pero.. ¿por qué?
- Porque quizás hoy no. Ni mañana. Ni dentro de 3 días. Pero tengo miedo de empezar a llorar. De que no puedas hacer nada. De que nadie pueda hacer nada. Y llore tanto que inunde la habitación... Y nos ahogue a los dos.
- Aprenderé a nadar.
- ¿Aprenderás a nadar?
- Sí. Haré lo que haga falta. Pero no dejaré que te hundas. No dejaré que te ahogues. Que nos ahoguemos. Todo irá bien. Y si no va bien, haremos que vaya... No voy a dejarte ir. No voy a dejarte así...
Silencio. Tímido acercamiento. Ante la situación menos imaginada... Sigue temiendo por su decisión.
- Ven aquí. Todo irá bien. No te voy a dejar...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
