Discusiones, conversaciones, opiniones. Juicios de los que únicamente alcanzaba a discernir palabras que se clavaban como estacas en su pecho.
Silencio. Su escudo más fuerte siempre fue refugiarse en su mente. En ese mundo creado desde tan temprana edad que daba vértigo el tiempo. Tacto en pared y quizás lograr, encontrar, ver, lo que esconde el andén 3/4.
A su alrededor mientras tanto viñetas de descontrol, de enfado y confusión.
En la claridad de su abstracto únicamente sentía emitir juicios sobre emociones y sentimientos que no lograban acariciar? Apreciar? Aproximarse? Adivinar? Valorar?
No se hacían una idea, ni la más mínima consciencia, de lo que provocaban en su ser al escupir por sus bocas lo que aquellos creían saber.
Cuchicheos, directrices, miradas inculpatorias por un reflejo que no admitían. Silencios llenos de ira que recorrían sus cuerpos.
Sentencias como parte acusatoria de una defensa no aprobada.
Dientes desollando su piel, esa con la que podían resguardarse, porque ella ya no sentía nada.
Antaño el fuego de su sombra se encendía debatiendo consigo misma tales actitudes. Estaban acostumbrados a luchar en batallas. Hoy ríen juntos recordando.
Desdoblando el tiempo como cuando papel en mano, esquinas cuadradas, triángulos varios, creas un avión que primero apuntas a tus labios para soplarlo antes de lanzarlo. Por costumbre popular, por desear suerte y que planee o por pensar que algún tipo de calentamiento influye en su aerodinámica. Errático.
Pobres desalmados. No supieron nunca lo que poco a poco fueron construyendo...
Bocas que hablaron demasiado en su momento hoy callan por su propia inseguridad. La rabia exacerbada que sientieron hoy está encerrada en una Caja de Pandora de seguridad. Ella.
Se valora más por lo que callas que por lo que hablas.
Sabias palabras de su abuelo.
Si separaron caminos no fue por su detalle al regalar, sino porque se convirtió en espejo de su vanidad. Y no toda persona es capaz de aguantar delante de su reflejo y realizar el trabajo desde cero. Sin disculpar acciones, cuentos varios, formas de opinar...
Se levanta tranquila, viendo los rayos de luz que se cuelan por las cortinas, y sentir ese placer al oler el café mientras sonríe. Un nuevo día.
La vida. No todo el mundo tiene el coraje de pillar la rotonda y caminar sobre sus pasos para después de hacer examen de consciencia actuar.
Seguir camino, estar atento a letreros en una carretera que puede encontrar el final cuando tú decides si parar.
La vida. Sin más. Curiosa al pensar porqué te pone escenas delante que considerar. Encuadre, fotografía, luz, emoción. Aprendizaje. Absorción.

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