Yo

miércoles, 13 de mayo de 2026

270 pastillas y entrada a un psiquiátrico

A veces, volver a ti es demasiado crudo. 
Cuando tu madre no ejerce tal papel en su vida y tu padre no deja pistas. Cuando no tienes una infancia enriquecida y sí una sociedad que devora. Te ves perdida en la vida. 
Crees encontrar el amor que nunca te dieron en otras personas que poco a poco difuminan su silueta en ese espacio corto de tiempo que transcurren en tu vida. Es crudo. 
Después de sobrevivir, y no descansar de sobrevivir siempre es muy crudo. Demasiado. Millones de personas pueden dar fe de ello. Aunque suele decirse "la vida es así", pensando que esa dicho reconforta en algo. 
Pensé que vivir era una decisión. Al menos la mía. Y no pude más. Así que planeé cuándo y cómo. Fue un día cualquiera, de una semana cualquiera, pero ya pedía que se me llevaran a ése otro plano donde se dice que se descansa y no se siente dolor. Hubo un tiempo en el que no me lo creí, hoy en día sí. Porque para algo debe de servir todo el aprendizaje y sufrimiento que se vive aquí, en ésta vida. Porque sino, nada tendría sentido. Y si algo es sabia en ésta vida es la naturaleza. Ella debe de tener el por qué de suceder las cosas, como lo tiene con todo. Yo decido creer, porque siento a los míos, los que ya cruzaron, decirme que no es mi momento.

Un día cualquiera y un plan establecido. Con total tranquilidad, pues para mí iba a ser un descanso merecido.
270 pastillas en una noche, en una ingesta para decir adiós. Ese era el plan.
No funcionó. A cambio sí obtuve el pase para un psiquiátrico un mes y medio. Y verme allí... Lo cambió todo. 

No vi la luz, ni un túnel, ni a nadie esperándome para atravesar una supuesta niebla de "Lluvia de Estrellas". Pero sí vi a personas con una pulsera en la muñeca, un pijama de papel azul, mandatarios vestidos de blanco, camas con correas y personas con diferentes dolencias mentales.

Drogadictos de todo tipo (de las drogas ilegales y legales), esquizofrénicos, bipolares, deprimidos, retrasos mentales, alguna psicópata, y otros trastornos de los que no estoy capacitada para hablar.
Los más afortunados, los deprimidos, aquellos que se quisieron suicidar. Recuperables en algunos casos. Los más damnificados, aquellos que no viven en ésta realidad. Y por lo tanto no hay un lugar en éste mundo para ellos.

Todos juntos. 60 pacientes en el que me destinaron a mí. Con mirada observadora y analizando el entorno, un infierno más de este mundo.

Es crudo. Te paraliza. No sabes dónde estás. Tan sólo sigues normas. Levantarte a las 7, hacer tu cama, ducharte. Esperar. Desayuno a las 9h. Patio de 20 minutos. Esperar. Entre semana visita de psicólogo y con suerte psiquiatra (si ése día toca) 20min media hora si es comprensivo. Esperar. Comer a la 13h deprisa y corriendo porque a la 13.30h tienes que estar echando la siesta hasta las 15h. Tiempo muerto hasta las 17.30h, llamadas de familiares (o no) y esperar palabras de aliento o en defecto críticas dolientes que te hieren una y otra vez repitiéndose en tu cabeza. 19.30h pase a comedor para cenar a las 20h y estar a las 9h menos cuarto en la cama hasta las  siete del día siguiente. Mata las horas muertas, viendo la tele o pintando dibujos seleccionados de Google a petición global y/o personal. Algunas horas seleccionadas de la semana (3 para ser exactos) ejercicios y no todos, un grupo selecto que sabemos aún dónde vivimos.
Una a la semana creativo, como una clase de parvulario, literalmente. El resto, escoge. Tiempo muerto. 

Así que no te queda más que observar cómo han llegado a dopar a ciertas personas, creando posturas imposibles, con caída de babas y acompañamiento para ponerse en pie a tus nuevos o nuevas amigas que has hecho en el lugar.

El goteo de pastillas es constante, junto con los carros de las ollas del desayuno, comida y cena entra el carro de las pastillas. Dos enfermeros leen tu nombre para que extiendas la mano y recibir las de cada cual. Los menos 7 en todo el día, los más, contamos hasta 22. Pero España va bien. La sociedad es la mejor de la historia y somos pocos los "no funcionales". Ojalá no seas uno de ellos... Con suerte te salvas.

43 días en mi caso. 4 meses y medio para una deprimida con electroshocks que sale igual o peor. Perdida. Porque vive sola, y ni siquiera puede crear una rutina simple volviendo a casa. Pero la psicología ayuda muchísimo... Estamos hartos de escucharlo en la tele, redes y gurús del momento.

Qué psicología? Que me expliquen cuál. Tres meses antes de entrar escuchaba una entrevista a una "antropóloga" que pasó de familia laica y acabando de echar las cartas, llegar a decir que pasar por el psiquiátrico después de intentar matarse era "precioso", para acabar hablando de Dios y de que en la tierra existen ángeles y demonios. A lo Constantine de Keanu Reevs.
Como ahora se puede decir cualquier cosa y tiene que ser creíble... Veamos, a ver quién la dice más gorda, si ésta señora o cualquier familiar que ha metido a un familiar en semejante lugar para "ayudarlo", o el hospital de turno que te haya traspasado para quitarse el bulto de encima y dejar la cama libre.

Si antes ya me daba pena la sociedad, ahora más aún.

Y seguimos para bingo.



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