Quise matarte con el silencio de mi mirada.
Quise hacerte daño con los gritos de mi boca cerrada.
Quise pegarte con mis puños ensangrentados en lamentos de desanime.
Quise herirte con palabras de rabia, ira y exclamaciones titubeantes.
Quise
Quise
Quise
Y no pude...
No pude demostrarte el daño que has echo en mí.
Creo que sabes de sobra lo que hiciste, cobarde...
Y aún así vuelves y te muestras en interrogativos.
Sabiendo que dentro de mí se esconde un diablo maldito.
Diablo que lucha por surgir.
Por sentir que quema dentro, por necesidad de salir.
Por necesidad de escapar...
Por necesidad de vengar...
Necesidad de urgar en heridas hasta hacerte sangrar.
Sangrar tú para mi placer...
El mismo que sentiste tú al tenerme a mí así también.
Quizás entonces puedas entender qué sintió mi cuerpo al desfallecer...
Al morir en vida una y otra vez.
Yo
lunes, 30 de mayo de 2011
Cambios
Aveces te das cuenta de que la vida que vives no te lleva a ninguna parte. Aveces se pierde la emoción sin más. Aveces queda el cariño. Pero, lo que llaman amor, se quedó mucho tiempo atrás...
Es difícil explicar el por qué. Existe un momento determinado en el que tu corazón, el que dejó de sentir hace tanto tiempo, y tu cabeza, ésa que te ha dicho tantas veces "será sólo un mal momento", hacen un clic.
Ése clic da comienzo a la cuenta atrás. En ése preciso momento todo, absolutamente todo, girará en torno a querer escapar de ésa vida, tu vida, de la que tanto quieres huir sin remedio.
Empiezas a tener prisa por pasar a otra escena, con mejor calidad de imagen, mejor encuadre, mejor fotografía, mejor banda sonora, con más realidad, más acción, más diversión, más devoción, más romanticismo, más erostismo... Con más sensaciones de las que tenía hasta ahora la misma escena que proyectaba tu vida, una y otra vez. Exactamente la misma. Recuerdas haber pensado en la película "El día de la Marmota", sin poder remediar sentir ansiedad por el momento.
¿Para qué seguir con algo que no te hace sentir? O peor aún, que te hace sentir mal, porque sientes malgastar tu vida, sabiendo que no es éso lo que quieres vivir tú. ¿Por qué te paras a pensar en el daño que provocarás? ¿Por qué no piensas que así haces más daño aún? Vives en una mentira, que a la vez provoca cien mentiras más, y éstas otras... y así entrando en un círculo vicioso que no causa otra cosa que destrucción anímica.
¿Por qué seguir viviendo así? La vida es un momento, si dejas pasar el tiempo... Nadie te devolverá el que has perdido ya...
Fue bonito mientras duró. O alomejor no... Pero es tiempo de cambiar. Principalmente porque no sientes ya. Y en la vida si no sientes mueres. Primero interiormente. Anímicamente. Luego, lo demás ya vendrá...
Realmente hallarás una libertad indescriptible que conllevará lección subliminal. Aquella que te guiará posteriormente a lo largo de tu travesía emotiva. Porque todo en ésta vida es sentir.
Porque sentir es sinónimo de vivir.
Es difícil explicar el por qué. Existe un momento determinado en el que tu corazón, el que dejó de sentir hace tanto tiempo, y tu cabeza, ésa que te ha dicho tantas veces "será sólo un mal momento", hacen un clic.
Ése clic da comienzo a la cuenta atrás. En ése preciso momento todo, absolutamente todo, girará en torno a querer escapar de ésa vida, tu vida, de la que tanto quieres huir sin remedio.
Empiezas a tener prisa por pasar a otra escena, con mejor calidad de imagen, mejor encuadre, mejor fotografía, mejor banda sonora, con más realidad, más acción, más diversión, más devoción, más romanticismo, más erostismo... Con más sensaciones de las que tenía hasta ahora la misma escena que proyectaba tu vida, una y otra vez. Exactamente la misma. Recuerdas haber pensado en la película "El día de la Marmota", sin poder remediar sentir ansiedad por el momento.
¿Para qué seguir con algo que no te hace sentir? O peor aún, que te hace sentir mal, porque sientes malgastar tu vida, sabiendo que no es éso lo que quieres vivir tú. ¿Por qué te paras a pensar en el daño que provocarás? ¿Por qué no piensas que así haces más daño aún? Vives en una mentira, que a la vez provoca cien mentiras más, y éstas otras... y así entrando en un círculo vicioso que no causa otra cosa que destrucción anímica.
¿Por qué seguir viviendo así? La vida es un momento, si dejas pasar el tiempo... Nadie te devolverá el que has perdido ya...
Fue bonito mientras duró. O alomejor no... Pero es tiempo de cambiar. Principalmente porque no sientes ya. Y en la vida si no sientes mueres. Primero interiormente. Anímicamente. Luego, lo demás ya vendrá...
Realmente hallarás una libertad indescriptible que conllevará lección subliminal. Aquella que te guiará posteriormente a lo largo de tu travesía emotiva. Porque todo en ésta vida es sentir.
Porque sentir es sinónimo de vivir.domingo, 29 de mayo de 2011
Limpieza
Realmente no soy capaz de entender aún la relación entre el siglo en el que estamos y lo atrasados mentalmente que, algunos, evidencian. Ya no hablo de los palos ocasionados ante las protestas pacíficas. Sino la coacción frente a la libertad de expresión. Realmente sabía de la existencia de la gran mayoría de borregos, sin ánimo de ofender a nadie, que ocupaban nuestras calles... Pero de eso a echar la vista atrás y retroceder en años de dictadura. Ya me parece brutal.
Cierto es que no me involucro en nada más allá que no comporte un bien satisfactorio para mí. Soy así. ¿Qué le vamos a hacer? No me gustan las aglomeraciones, menos las que rindan tributo a una buena banda, a ésas voy sí o sí. Pero para pedir explicaciones de por qué vivimos así... Pues no. Porque ciertamente, no creo en el cambio de ésta sociedad. Que debería de haberlo, evidentemente, pero que no es algo que vaya a cambiar por arte de magia. Demasiados mamoneos, conveniencias, trámites ilegales, un sinfín de jodidas nacionales, internacionales y mundiales, que nadie va a poder cambiar nunca. Si no es el caso de que vuelva a llegar un meteorito a la Tierra y acabe con toda la raza humana que es lo mejor que le podría pasar a éste planeta. Hasta llegado ése momento no nos toca otra que callar y comer.
Pero creí durante cierto tiempo que la evolución, aunque lenta, había aprendido de errores y por lo menos, aparentemente, no eran tan torpes como lo han sido en determinados momentos. Existimos los que sabemos desde hace tiempo las tramas que se cuecen en los altos mandos. Pero que aún así es de idiotas pensar que se puede hacer nada... Lo más triste aún es conocer a gente que parece no tener dos dedos de frente para darse cuenta de lo que ocurre a su alrededor.
Joder, tristemente saldrá otra vez el puto PP, y entonces llegarán los planes de emigrar... Por qué aquí no se podrá estar. Los ricos más ricos y los pobres más pobres. Los gays serán puntos de mira en dianas sociales y las ayudas a los jóvenes sueños impronunciables. Recuerden no mezclar peras con manzanas. Ingenuos aquellos que creen que la solución es un cambio de govierno. Jodidamente analfabetos.
Y que conste que a mí me importa una mierda, ni siquiera voto, simplemente porque creo que todos son unos zorros. Pero de ahí a no saber diferenciar entre los fachas y "un poco de bienestar social". Incultura general.
Quizás por todo lo que representa éste mundo me llaman pasota social. Porque no me involucro en nada. Bueno, creo que cada uno escoje su forma de vida, de pensamiento, de energías.. Y la mía, saludablemente física y mental, sobrepasa mucho más que tan sólo pensar que estamos aquí para cambiar... ¿Cambiar qué? Si nada va a cambiar... Seamos razonables... Prefiero vivir mi vida y aprender de las cosas bonitas que hay que ver. Sé que moriré joven, así que no tengo tiempo que perder...
Tampoco creo que pase de todo, me manifiesto contra la libertad de expresión, que para mí lo es TODO.
Pero hasta aquí puedo leer. Lo demás creo, nada va a cambiar. Y cualquiera que piense y sepa razonar, entenderá. Y a los que luchan por un mundo mejor... Apoyo moral. Sin duda alguna. Lamentando siempre que no lleguen a una meta propuesta socialmente. Mirarnos a cada cuál. Por eso deberíamos empezar.
Sólo hay que mirar un poco la tele, si eres listo sabrás reconocer a aquél al que deberíamos decapitar. Lamentablemente ya no podemos hacer uso de una tan usada guillotina años y años atrás... Sería una masacre social... Altamente necesaria.
La fila india daria varias vueltas de manzana a un planeta con necesidades de limpieza...
Cierto es que no me involucro en nada más allá que no comporte un bien satisfactorio para mí. Soy así. ¿Qué le vamos a hacer? No me gustan las aglomeraciones, menos las que rindan tributo a una buena banda, a ésas voy sí o sí. Pero para pedir explicaciones de por qué vivimos así... Pues no. Porque ciertamente, no creo en el cambio de ésta sociedad. Que debería de haberlo, evidentemente, pero que no es algo que vaya a cambiar por arte de magia. Demasiados mamoneos, conveniencias, trámites ilegales, un sinfín de jodidas nacionales, internacionales y mundiales, que nadie va a poder cambiar nunca. Si no es el caso de que vuelva a llegar un meteorito a la Tierra y acabe con toda la raza humana que es lo mejor que le podría pasar a éste planeta. Hasta llegado ése momento no nos toca otra que callar y comer.
Pero creí durante cierto tiempo que la evolución, aunque lenta, había aprendido de errores y por lo menos, aparentemente, no eran tan torpes como lo han sido en determinados momentos. Existimos los que sabemos desde hace tiempo las tramas que se cuecen en los altos mandos. Pero que aún así es de idiotas pensar que se puede hacer nada... Lo más triste aún es conocer a gente que parece no tener dos dedos de frente para darse cuenta de lo que ocurre a su alrededor.
Joder, tristemente saldrá otra vez el puto PP, y entonces llegarán los planes de emigrar... Por qué aquí no se podrá estar. Los ricos más ricos y los pobres más pobres. Los gays serán puntos de mira en dianas sociales y las ayudas a los jóvenes sueños impronunciables. Recuerden no mezclar peras con manzanas. Ingenuos aquellos que creen que la solución es un cambio de govierno. Jodidamente analfabetos.
Y que conste que a mí me importa una mierda, ni siquiera voto, simplemente porque creo que todos son unos zorros. Pero de ahí a no saber diferenciar entre los fachas y "un poco de bienestar social". Incultura general.
Quizás por todo lo que representa éste mundo me llaman pasota social. Porque no me involucro en nada. Bueno, creo que cada uno escoje su forma de vida, de pensamiento, de energías.. Y la mía, saludablemente física y mental, sobrepasa mucho más que tan sólo pensar que estamos aquí para cambiar... ¿Cambiar qué? Si nada va a cambiar... Seamos razonables... Prefiero vivir mi vida y aprender de las cosas bonitas que hay que ver. Sé que moriré joven, así que no tengo tiempo que perder...
Tampoco creo que pase de todo, me manifiesto contra la libertad de expresión, que para mí lo es TODO.
Pero hasta aquí puedo leer. Lo demás creo, nada va a cambiar. Y cualquiera que piense y sepa razonar, entenderá. Y a los que luchan por un mundo mejor... Apoyo moral. Sin duda alguna. Lamentando siempre que no lleguen a una meta propuesta socialmente. Mirarnos a cada cuál. Por eso deberíamos empezar.
Sólo hay que mirar un poco la tele, si eres listo sabrás reconocer a aquél al que deberíamos decapitar. Lamentablemente ya no podemos hacer uso de una tan usada guillotina años y años atrás... Sería una masacre social... Altamente necesaria.
La fila india daria varias vueltas de manzana a un planeta con necesidades de limpieza...
viernes, 27 de mayo de 2011
jueves, 26 de mayo de 2011
El último pico
No sé si estoy o no estoy... Si soy yo. Si es él. Creo estar dentro de mí, pero no estoy segura. Creo que mi cuerpo no me reconoce. (Joder qué puto mareo...). La cabeza me da vueltas. ¿Sigo viva? ¿O ésto es el puto infierno? ¿Puedo morir ya?
Me pesan los párpados. Mi cara no tiene la sensibilidad que debería tener. Estoy sucia. No sé qué llevo puesto. Trapos sucios rotos. No puedo moverme mucho, mi distorsión mental no me deja reaccionar normalmente. El suelo está frío y mi culo congelado. Aunque yo, tengo calor. Tengo ganas de vomitar. Náuseas se precipitan a lo largo de mi garganta. Arcadas de dolor abren compuertas en mí. Quiero vomitar pero no puedo. Aunque el echo es inminente.
Está a mi lado. Aquí tirado. Me encanta su pelo largo y rubio. Parece dormido. Sólo está drogado. Tiene cara de buen niño, pero es un puto yonqui como yo. No reacciona. Estará en el séptimo cielo. Como lo estuve yo hace un rato. El jodido se ha metido el último pico. Joder, qué mierda...
Mira a su alrededor desorientada. La casa desordenada, no tiene ningún sentido del orden. Botellas de cerveza conquistan cada mueble de la casa. El papel de plata decora la escena. Un olor a tabaco, dolor y sexo se respira en el aire. Los dos tirados en el suelo. Él, como ella ha dicho, en el séptimo cielo. Ella mirándolo absorta de cualquier realidad.
- Oye, despierta..
- Sin reacción alguna-
- Oye... cariño...
- Sigue muerto estando vivo-
- Oye... despierta joder...
- ...mmm..., qué quieres...
- Que despiertes...
Volvió a no existir. Decayó de nuevo sobre su lado derecho y acomodándose, sin ser consciente, volvió a morir, a caer rendido a la paranoia de la droga. Al standby emocional que conlleva a tu mente caer en un estado de mentira emocional. De decadencia física y mental. Bendita decadencia...
Intentó levantarse. Las fuerzas la habían abandonado. Su cuerpo no parecía el suyo. Torpe en la realización de los pasos. Triste y perdida en la mirada. Derrochaba pena por donde pasaba. Un estado demacrado del cuerpo y alma. Aún con el globo subido era incapaz de obrar con nitidez. Después de horas y horas colgada era difícil mantenerte en pie. Se acercó a la mesa. Cogió botella en mano y le dio un sorbo. Se limpió la boca con el antebrazo. La volvió a dejar en la mesa.
Con un movimiento rápido pronunciándose hacia su izquierda, vomitó... Era evidente.
Vomitó hasta echar sus entrañas. Extasiada por el esfuerzo realizado, volvió a utilizar el mismo antebrazo de antes.
Volvió caminando como pudo hacia él. Se dejo caer. Recostó su cuerpo al suyo con delicadeza. Lo abrazó. Y se quedó dormida.
Olvidados en un rincón lleno de mierda en la vida, seguían juntos. Noche y día.
Me pesan los párpados. Mi cara no tiene la sensibilidad que debería tener. Estoy sucia. No sé qué llevo puesto. Trapos sucios rotos. No puedo moverme mucho, mi distorsión mental no me deja reaccionar normalmente. El suelo está frío y mi culo congelado. Aunque yo, tengo calor. Tengo ganas de vomitar. Náuseas se precipitan a lo largo de mi garganta. Arcadas de dolor abren compuertas en mí. Quiero vomitar pero no puedo. Aunque el echo es inminente.
Está a mi lado. Aquí tirado. Me encanta su pelo largo y rubio. Parece dormido. Sólo está drogado. Tiene cara de buen niño, pero es un puto yonqui como yo. No reacciona. Estará en el séptimo cielo. Como lo estuve yo hace un rato. El jodido se ha metido el último pico. Joder, qué mierda...
Mira a su alrededor desorientada. La casa desordenada, no tiene ningún sentido del orden. Botellas de cerveza conquistan cada mueble de la casa. El papel de plata decora la escena. Un olor a tabaco, dolor y sexo se respira en el aire. Los dos tirados en el suelo. Él, como ella ha dicho, en el séptimo cielo. Ella mirándolo absorta de cualquier realidad.
- Oye, despierta..
- Sin reacción alguna-
- Oye... cariño...
- Sigue muerto estando vivo-
- Oye... despierta joder...
- ...mmm..., qué quieres...
- Que despiertes...
Volvió a no existir. Decayó de nuevo sobre su lado derecho y acomodándose, sin ser consciente, volvió a morir, a caer rendido a la paranoia de la droga. Al standby emocional que conlleva a tu mente caer en un estado de mentira emocional. De decadencia física y mental. Bendita decadencia...
Intentó levantarse. Las fuerzas la habían abandonado. Su cuerpo no parecía el suyo. Torpe en la realización de los pasos. Triste y perdida en la mirada. Derrochaba pena por donde pasaba. Un estado demacrado del cuerpo y alma. Aún con el globo subido era incapaz de obrar con nitidez. Después de horas y horas colgada era difícil mantenerte en pie. Se acercó a la mesa. Cogió botella en mano y le dio un sorbo. Se limpió la boca con el antebrazo. La volvió a dejar en la mesa.
Con un movimiento rápido pronunciándose hacia su izquierda, vomitó... Era evidente.
Vomitó hasta echar sus entrañas. Extasiada por el esfuerzo realizado, volvió a utilizar el mismo antebrazo de antes.
Volvió caminando como pudo hacia él. Se dejo caer. Recostó su cuerpo al suyo con delicadeza. Lo abrazó. Y se quedó dormida.
Olvidados en un rincón lleno de mierda en la vida, seguían juntos. Noche y día.
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