En en un punto céntrico de la ciudad. En el centro del bullicio. Miles de transeúntes caminan con una única dirección en mente, como máquinas a su destino. Diferentes direcciones, diferentes destinos. Se cruzan unos con otros como si no se vieran siquiera. Como si todo lo que les rodea fuera escenario expuesto como olograma. Triste. Depresivo. Caótico. Antinatural. Unineuronal. Unidireccional. Anormal. Me asquea.
Me dedico a observar
Yo
lunes, 18 de abril de 2011
domingo, 17 de abril de 2011
En blanco. Oigo el goteo del grifo. Gota a gota. Silencio, gota, silencio, gota, silencio, gota.. Mi mente no está. O por lo menos no está disponible. Ausente. Ocupado. En Diós (e.p.) sabe qué.. El caso es que me mantengo inerte. ¿Dónde habrá ido a parar mi mente? Sentada en la cocina, sin saber a dónde ir.
De repente vuelve. De repente tú. Odio circula por la sangre de mis venas. Odio en cada partícula que se regenera. Odio a tí. Odio a cuando me gritas, a cuando me menosprecias, a cuando me amenazas, a cuando me pegas. Odio a mí. A permitirte que ejerzas sobre mí. No sé ni siquiera por qué estoy aquí.. Pero estoy.
Me he prometido a mí misma una y otra vez que no me iba a dejar gritar, menospreciar, amenazar o pegar más.. pero aún así vuelves a hacerlo una y otra vez. No quiero vivir así. No quiero vivir. Quiero morir. Morir para saber lo que es vivir con tranquilidad. Para saber qué es no tener miedo sin más. Para vivir estando muerta.
Podría irme ahora que no estás. Podría desaparecer y emprender otra vez, una nueva vida sabe Diós (e.p.) dónde.. Pero no lo haré. No soy lo suficientemente valiente para conseguirlo hacer. No sé que va a ser de mi vida si tú no estás. No sé que haría sin tí, la verdad. Odio a mí. Por tener dependéncia d tí. Por querer estar aquí, a tu lado.. Y sobrevivir. Que triste es decirlo así..
Se acerca la hora.. Vendrás, y me chillarás. Por algo que he echo, o dicho, o pensado o vete a saber qué..
El día a día de mi vida. De la vida que he escogido tener. De la que no sé ahora cómo salir, tal vez. O quizá no quiera. Quizá me guste sentir el miedo sobre mí. Quizá me guste notar mearme encima cuando me pegas. Quizá me guste que me folles sin tener cuidado siquiera, como si fuera una vulgar puta de carretera. Peor aún, por que hay putas que aún así disfrutan, otras no. Ése mi caso, en todo caso.
Te oigo subir. Siento que llegas. La sensación de frío se apodera de mí, me siento debatir entre miedo y pena. Miedo por tí, y pena de mí. Por seguir aquí esperándote a que llegues cada día. Por por poner una u otra mejilla. Por saber a qué me enfrento hoy. Por pensar qué he echo mal. Por existir, nada más.
Mejor será que cierre el grifo..
De repente vuelve. De repente tú. Odio circula por la sangre de mis venas. Odio en cada partícula que se regenera. Odio a tí. Odio a cuando me gritas, a cuando me menosprecias, a cuando me amenazas, a cuando me pegas. Odio a mí. A permitirte que ejerzas sobre mí. No sé ni siquiera por qué estoy aquí.. Pero estoy.
Me he prometido a mí misma una y otra vez que no me iba a dejar gritar, menospreciar, amenazar o pegar más.. pero aún así vuelves a hacerlo una y otra vez. No quiero vivir así. No quiero vivir. Quiero morir. Morir para saber lo que es vivir con tranquilidad. Para saber qué es no tener miedo sin más. Para vivir estando muerta.
Podría irme ahora que no estás. Podría desaparecer y emprender otra vez, una nueva vida sabe Diós (e.p.) dónde.. Pero no lo haré. No soy lo suficientemente valiente para conseguirlo hacer. No sé que va a ser de mi vida si tú no estás. No sé que haría sin tí, la verdad. Odio a mí. Por tener dependéncia d tí. Por querer estar aquí, a tu lado.. Y sobrevivir. Que triste es decirlo así..
Se acerca la hora.. Vendrás, y me chillarás. Por algo que he echo, o dicho, o pensado o vete a saber qué..
El día a día de mi vida. De la vida que he escogido tener. De la que no sé ahora cómo salir, tal vez. O quizá no quiera. Quizá me guste sentir el miedo sobre mí. Quizá me guste notar mearme encima cuando me pegas. Quizá me guste que me folles sin tener cuidado siquiera, como si fuera una vulgar puta de carretera. Peor aún, por que hay putas que aún así disfrutan, otras no. Ése mi caso, en todo caso.
Te oigo subir. Siento que llegas. La sensación de frío se apodera de mí, me siento debatir entre miedo y pena. Miedo por tí, y pena de mí. Por seguir aquí esperándote a que llegues cada día. Por por poner una u otra mejilla. Por saber a qué me enfrento hoy. Por pensar qué he echo mal. Por existir, nada más.
Mejor será que cierre el grifo..Decepción
Una persona nueva esconde una nueva decepción, leí a un amigo escritor el otro día en su blog. Realmente es así de triste..Todo el mundo te decepciona en ésta vida. De una manera u otra sientes una decepción, ya sea mínima, de alguien a tu alrededor. Cierto es en todo caso. Y analizando acontecimientos recientes en mi entorno..me doy más cuenta de ello aún.
Bien es sabido que nadie se mete en la mente de nadie para saber a la perfección lo que una persona espera de la otra. Pero la ley del mínimo esfuerzo cada día se hace notar más. Creo que muchas veces es más fácil cumplir que no defraudar, pero contradictóriamente la gente opina, por lo que se ve, que es más fácil al revés. ¡Estar ahí cuesta mucho!.. debe de ser esa la razón. Ya no hablo de que estés por todo el mundo..evidentemente cada persona tiene un círculo personal reducido de amigos, familiares, definiciones varias.. Alguien que para tí significa, por ello tú estás ahí. Ni siquiera éstos son una excepción..
Lamentablemente la vida es así hoy en día.. Cada uno va a la suya, sin importarles dónde estás tú, en qué punto de tu vida te encuentras o si necesitas ayuda alguna.. Cada día que pasa es peor. La gente pierde el sentido de la dedicación.. Relativamente, está claro.
Para nosotros es mejor que no estén a nuestro alrededor, quizá ¡hasta nos hacen un favor! Porque personalmente necesito que me dejen a mi aire.. demasiadas cosas que pensar, que crear, que debatir, (conmigo misma sobretodo), pero está claro que siempre querrás sentir algún tipo de apoyo.. aunque sea figurativo, algo en lo que te apoyes de forma circunstancial.. Bien.. pues.. ¿Por qué no está? Si tú estuviste en ése lugar! en ése momento doloroso sin más, dando el apoyo que tenías que dar.. ¿Y ahora que te pasa a tí?
¡QUE TE JODAN! Éso es lo que te dicen a tí, ése es el apoyo figurativo que te dan.. No hay más. No busques. Por que nada vas a encontrar.. así funcionan las cosas. Así que lo mejor y más saludable para uno mismo, dada mi experiéncia y la de otra mucha más gente, es NO ESPERAR NADA DE NADIE.
Estará bien que tú estés ahí para quién te necesite, siempre y cuando tú quieras.. pero mejor no esperes nada de ésa persona, hazlo por impulso propio. Porque si el día que tú esperes que estén ahí llega y no están, la decepción es máxima. Y la frustración, y la desilusión, y el enfado, y la rabia, y la ira, y los insultos internos (o externos también) que propagas aumentarán irremediablemente. Y al fin y al cabo sólo sufrirás tú.
Al final llegas a la conclusión de que estás sólo tú. Que tú mismo tienes que tirar, y si encuentras a alguien que te ayude a tirar ¡No te fies mucho! No te vaya a decepcionar.. jajajaja mejor con sentido del humor.
Mejor descargar los enfados en palabras en un texto de dolor. No dolor de ira ni de rabia, sinó de decepción, que creo que es aún peor!
Bien es sabido que nadie se mete en la mente de nadie para saber a la perfección lo que una persona espera de la otra. Pero la ley del mínimo esfuerzo cada día se hace notar más. Creo que muchas veces es más fácil cumplir que no defraudar, pero contradictóriamente la gente opina, por lo que se ve, que es más fácil al revés. ¡Estar ahí cuesta mucho!.. debe de ser esa la razón. Ya no hablo de que estés por todo el mundo..evidentemente cada persona tiene un círculo personal reducido de amigos, familiares, definiciones varias.. Alguien que para tí significa, por ello tú estás ahí. Ni siquiera éstos son una excepción..
Lamentablemente la vida es así hoy en día.. Cada uno va a la suya, sin importarles dónde estás tú, en qué punto de tu vida te encuentras o si necesitas ayuda alguna.. Cada día que pasa es peor. La gente pierde el sentido de la dedicación.. Relativamente, está claro.
Para nosotros es mejor que no estén a nuestro alrededor, quizá ¡hasta nos hacen un favor! Porque personalmente necesito que me dejen a mi aire.. demasiadas cosas que pensar, que crear, que debatir, (conmigo misma sobretodo), pero está claro que siempre querrás sentir algún tipo de apoyo.. aunque sea figurativo, algo en lo que te apoyes de forma circunstancial.. Bien.. pues.. ¿Por qué no está? Si tú estuviste en ése lugar! en ése momento doloroso sin más, dando el apoyo que tenías que dar.. ¿Y ahora que te pasa a tí?
¡QUE TE JODAN! Éso es lo que te dicen a tí, ése es el apoyo figurativo que te dan.. No hay más. No busques. Por que nada vas a encontrar.. así funcionan las cosas. Así que lo mejor y más saludable para uno mismo, dada mi experiéncia y la de otra mucha más gente, es NO ESPERAR NADA DE NADIE.
Estará bien que tú estés ahí para quién te necesite, siempre y cuando tú quieras.. pero mejor no esperes nada de ésa persona, hazlo por impulso propio. Porque si el día que tú esperes que estén ahí llega y no están, la decepción es máxima. Y la frustración, y la desilusión, y el enfado, y la rabia, y la ira, y los insultos internos (o externos también) que propagas aumentarán irremediablemente. Y al fin y al cabo sólo sufrirás tú.
Al final llegas a la conclusión de que estás sólo tú. Que tú mismo tienes que tirar, y si encuentras a alguien que te ayude a tirar ¡No te fies mucho! No te vaya a decepcionar.. jajajaja mejor con sentido del humor.
Mejor descargar los enfados en palabras en un texto de dolor. No dolor de ira ni de rabia, sinó de decepción, que creo que es aún peor!
viernes, 15 de abril de 2011
Yo misma
Debajo del cánon de agua, que me lleva a alcanzar cierto sentimiento de paz. Me quema. Caliente. Hirviendo. Como a mí me gusta.. Sólo cuando llega junio empiezo a ponérmela fría..dependiendo, claro, del calor que lleve dentro. El agua resbala por mi piel, acariciándola suavemente. Gotas recorren cada uno de los dibujos esbozados en mi cuerpo. Siento mi pelo mojado apegado a mí. Sumida en un estado de placer me quedo inmóbil. Mi mente en blanco. Mis ojos cerrados. Cero pensamientos. Sólo yo. Yo y mi momento para mí.
Largo rato soy capaz de permanecer así. Por el echo de disfrutar de un momento sin igual.
Salgo de la ducha. Standby en mi cabeza. Hasta que llego al espejo y me veo. Yo misma reflejada sin sonrisa dibujada, observo mi cara divagando en la nada. Ojos verdes clavados en mí. Observando cada detalle. Sin mobilizar una pupila. Un minuto, dos, tres, cuatro, cinco.. no consigo parpadear. Un sentimiento extraño me hace sentir ausente de mí. Como si desde otro ángulo del cuarto de baño estuviera observándome otra yo. Vigilándome..atenta.. casi acechando la escena.. No sé cuál de las dos da más miedo aún.
Enfrente al espejo resbala el peine por mi pelo negro. Ausente de emociones que pueda percibir. Permanezco un rato así. Desviando unos centímetros la vista dejo el peine, apoyado en la repisa, utilizado en sí. Vuelven mis ojos a mirarme a mí.. No sé qué sentir.. Mis manos acarician mi rostro con suavidad. Mi pelo echan hacia atrás.. Agacho la cabeza y procuro pensar. Una sensación de desesperación empieza a brotar. Desesperación por la ausencia de emoción. Emociones que invaden mi mente diariamente. No soy capaz de sentir! Pero en mi cara no hay preocupación reflejada. En mi cabeza espacio-tiempo se detuvo. Y no encuentro aún sentimiento alguno. Mi cuerpo no es capaz de reaccionar. Entro en un estado de letargo.
Creo empezar a sentir una batalla dentro de mí. Mi estómago realza en rebeldía emociones a vivir. Nervios acumulados. Explosión de sentimientos encontrados. Mi cabeza sigue igual. En su irrealidad personal. Y mi conciencia se debate qué mando asumir. Secuencia pasada a rápida descarga ansiedad en mí. La batalla en pleno apogeo limitando mi opinión acerca de ello.
¡Pati! oigo chillar.. mi yo observadora desapareció sin más. De repente mi cabeza empieza a funcionar. Pensamientos varios reaccionan ya. Atenta a quién me ha nombrado, giro la cabeza para contestar.Miro de reojo mi reflejo en el espejo.
Estás aquí..
Largo rato soy capaz de permanecer así. Por el echo de disfrutar de un momento sin igual.
Salgo de la ducha. Standby en mi cabeza. Hasta que llego al espejo y me veo. Yo misma reflejada sin sonrisa dibujada, observo mi cara divagando en la nada. Ojos verdes clavados en mí. Observando cada detalle. Sin mobilizar una pupila. Un minuto, dos, tres, cuatro, cinco.. no consigo parpadear. Un sentimiento extraño me hace sentir ausente de mí. Como si desde otro ángulo del cuarto de baño estuviera observándome otra yo. Vigilándome..atenta.. casi acechando la escena.. No sé cuál de las dos da más miedo aún.
Enfrente al espejo resbala el peine por mi pelo negro. Ausente de emociones que pueda percibir. Permanezco un rato así. Desviando unos centímetros la vista dejo el peine, apoyado en la repisa, utilizado en sí. Vuelven mis ojos a mirarme a mí.. No sé qué sentir.. Mis manos acarician mi rostro con suavidad. Mi pelo echan hacia atrás.. Agacho la cabeza y procuro pensar. Una sensación de desesperación empieza a brotar. Desesperación por la ausencia de emoción. Emociones que invaden mi mente diariamente. No soy capaz de sentir! Pero en mi cara no hay preocupación reflejada. En mi cabeza espacio-tiempo se detuvo. Y no encuentro aún sentimiento alguno. Mi cuerpo no es capaz de reaccionar. Entro en un estado de letargo.
Creo empezar a sentir una batalla dentro de mí. Mi estómago realza en rebeldía emociones a vivir. Nervios acumulados. Explosión de sentimientos encontrados. Mi cabeza sigue igual. En su irrealidad personal. Y mi conciencia se debate qué mando asumir. Secuencia pasada a rápida descarga ansiedad en mí. La batalla en pleno apogeo limitando mi opinión acerca de ello.
¡Pati! oigo chillar.. mi yo observadora desapareció sin más. De repente mi cabeza empieza a funcionar. Pensamientos varios reaccionan ya. Atenta a quién me ha nombrado, giro la cabeza para contestar.Miro de reojo mi reflejo en el espejo.
Estás aquí..
jueves, 14 de abril de 2011
Carta a un suicida
¿Valoras tu vida? ¿La valoras lo suficiente como para aprovecharla día a día? Nadie te pide que seas feliz. Solo que aproveches la oportunidad que tienes de vivir. Emociones varias vienen a tí. Pensamientos pelean por surgir. Ilusiones que te invaden sin apenas explicación darte.
Cada momento, cada situación. Un cabreo, una discusión, una sonrisa, una caricia, una mirada, una callada, un polvo, una masturbación, un sentimiento de frescor, una ligera brisa, el calentar del sol, un aroma de una flor, una degustación, el sentido a unas palabras, unos acordes de una guitarra, un susurro de una voz, un afán de ser amada, ciertas cosquillas que sientes en tu barriga. Tantas cosas que exprimir. Que sentir.
Cállate la puta boca si no quieres estar aquí. O vete por la puerta de atrás si no tienes cojones de continuar. Claro que jode la vida, como me jode a mí, como jode a tu vecina, o a la puta de la esquina. ¿Y? ¿Vas a estar lamentándote toda tu vida? ¿O se la vas a joder a los demás con tantas penas que contar..?
Espavila. ¡Reacciona! Valora la oportunidad que tienes de vivir tu vida sin más. A otros se la robaron sin ni siquiera preguntar. Si tantas ganas tienes de marchar, tírate de un séptimo piso y ya verás...
Pero no deprimas con tu malestar, cada cuál tiene en lo que pensar. Algo que decir, algo que gritar. Sensación de dolor. Sensación de desilusión. ¿Y qué? De todo se tiene que aprender.. Piensa en lo vivido y en lo que te vendrá después. Aprovecha el momento y déjate ya de lamentos. Está claro que tienes que sentir, y en todos los estados debatir. Quédate con lo mejor de cada estación. El viaje al final recordarás con emoción. Emoción de una vida vivida y exprimida al 100%. No desperdicies tu vida con las cosas del ayer. Hazme un favor y escucha tu corazón. Nada hay tan terrible de lo que no nos podamos reponer..
Si aún así no te convenzo, tírate al tren que es un santiamén.
Cada momento, cada situación. Un cabreo, una discusión, una sonrisa, una caricia, una mirada, una callada, un polvo, una masturbación, un sentimiento de frescor, una ligera brisa, el calentar del sol, un aroma de una flor, una degustación, el sentido a unas palabras, unos acordes de una guitarra, un susurro de una voz, un afán de ser amada, ciertas cosquillas que sientes en tu barriga. Tantas cosas que exprimir. Que sentir.
Cállate la puta boca si no quieres estar aquí. O vete por la puerta de atrás si no tienes cojones de continuar. Claro que jode la vida, como me jode a mí, como jode a tu vecina, o a la puta de la esquina. ¿Y? ¿Vas a estar lamentándote toda tu vida? ¿O se la vas a joder a los demás con tantas penas que contar..?
Espavila. ¡Reacciona! Valora la oportunidad que tienes de vivir tu vida sin más. A otros se la robaron sin ni siquiera preguntar. Si tantas ganas tienes de marchar, tírate de un séptimo piso y ya verás...
Pero no deprimas con tu malestar, cada cuál tiene en lo que pensar. Algo que decir, algo que gritar. Sensación de dolor. Sensación de desilusión. ¿Y qué? De todo se tiene que aprender.. Piensa en lo vivido y en lo que te vendrá después. Aprovecha el momento y déjate ya de lamentos. Está claro que tienes que sentir, y en todos los estados debatir. Quédate con lo mejor de cada estación. El viaje al final recordarás con emoción. Emoción de una vida vivida y exprimida al 100%. No desperdicies tu vida con las cosas del ayer. Hazme un favor y escucha tu corazón. Nada hay tan terrible de lo que no nos podamos reponer..
Si aún así no te convenzo, tírate al tren que es un santiamén.
Locura
Hasta ahora lo tenía controlado. Mi mente debatía entre ideas, emociones y sensaciones, y de vez en cuando, asomaba un pensamiento oscuro que aveces dislumbraba un único enfoque que me llevaba a una locura determinada de importante deseo sin poder hacer apenas nada. Sin poder remediarlo, en ello me encontraba.
Mi sangre alterada. Mis funciones adormiladas y yo mimsa caía en la cuenta de que ya estaba ganada. Maldita sea. Acorralada, por un único pensamiento de sed pronunciada. Por un deseo enormemente descontrolado que mi vida marcaba. Bendito deseo.
No puedo hacerle frente. Mi deseo es cada vez mayor y me puede el hambre de no tenerte. Irremediablemente siento dolor de buscarte y no encontrarte. Me invade una deseperación que se agraba sin medida, sin control, pura adrenalina que acelera mi corazón cada vez que mi mente invade. Desesperante para mí ésta emoción, que hace que pierda el norte sin razón y necesite masajearme. Necesidad pura y dura.
Necesidad de que estés aquí, de que asistas mi amrgura. Ésta falta de contacto, ésta falta de arrebatos. Arrebatos de chupar tu sangre y comerte a bocados. Arrancarte la piel a cachos. Devorarte a destajo.
Acabar contigo ahora y dejarte para otro rato. Degustación de mi devoción. Me encanta devorarte.
Mi sangre alterada. Mis funciones adormiladas y yo mimsa caía en la cuenta de que ya estaba ganada. Maldita sea. Acorralada, por un único pensamiento de sed pronunciada. Por un deseo enormemente descontrolado que mi vida marcaba. Bendito deseo.
No puedo hacerle frente. Mi deseo es cada vez mayor y me puede el hambre de no tenerte. Irremediablemente siento dolor de buscarte y no encontrarte. Me invade una deseperación que se agraba sin medida, sin control, pura adrenalina que acelera mi corazón cada vez que mi mente invade. Desesperante para mí ésta emoción, que hace que pierda el norte sin razón y necesite masajearme. Necesidad pura y dura.
Necesidad de que estés aquí, de que asistas mi amrgura. Ésta falta de contacto, ésta falta de arrebatos. Arrebatos de chupar tu sangre y comerte a bocados. Arrancarte la piel a cachos. Devorarte a destajo.
Acabar contigo ahora y dejarte para otro rato. Degustación de mi devoción. Me encanta devorarte.
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