Yo

domingo, 13 de noviembre de 2011

Encerrada

No puedo ver a través de mis ojos. Cerrando puertas a un interior que se ha hecho insensible, frío. Helado. Un hilo de cuero ha sellado mis labios. Mis párpados duelen al abrirse, permanecen cerrados. Aquí en la oscuridad sé quién soy. Supongo que debía caer otra vez, siempre encuentro mi lugar entre las cenizas.
Aún recuerdo el calor de mi corazón recorriendo mi espalda, hace algún tiempo ya, se volvió frío. Congelado. Maldito. Encerrada.
Partículas de mi alma se volatizaron en un pasado. Dejando un vacío que acaricio con cariño, para que no duela tanto. Desgarro. Albergando en mis entrañas el extraño sueño de poder volar. Escapar. Liberar el dolor que permanece en mis adentros y del que me enamoro día a día sin entendimiento. Dependiente de un sufrimiento. De un estado declarado en quiebra de emociones y sentimientos, del que me hace no humana, del que día y noche soy esclava. Cincuenta mil lágrimas he derramado por lamento. Lágrimas de sangre que hoy ya no recorren mi cuerpo. Calor que ya no siento. Tan sólo el veloz paso del tiempo. Tiempo que corre a destajo, que te deja en el asfalto si no eres rápido y coges el último tren en la estación de éste pueblo abandonado...

miércoles, 9 de noviembre de 2011

martes, 8 de noviembre de 2011

Segundas oportunidades

Nadie dijo que la vida fuera fácil. Y muchas veces te preguntas, ¿Por qué? La respuesta es "para hacerte más fuerte".
Porque cuando dejamos de crecer, empezamos a morir.
Muchas veces en mi vida me he preguntado por qué, sobretodo en mi niñez, preadolescencia y adolescencia. Mi vida era una farsa, vivía una película imaginaria donde representaba a una persona que ni siquiera conocía. Mi yo permanecía en un subconsciente, consciente en todo momento de todo lo que ocurría a mi alrededor, pero aún así sin capacidad de reacción. Posiblemente por mi corta edad, o inexperiéncia, y sobretodo miedo.´Todo de cara al escaparate. Creo que podría haber sacado provecho de mis dotes escénicos, pues mi puesta en escena era totalmente creíble, y mi cara reflejaba una normalidad y calma excepcional cuando en mi interior azotaba un huracán de tormentas por emociones y sentimientos encontrados. A cierta edad es controlable, pero a una determinada, antes nombrada, puede ser el principio del fin de una mente sana, y apoderarse un carácter perturbado abandonado de la mano de Dios(e.p.).
La frialdad, el odio y el asco pueden convertir a todo ser viviente en una decadencia pura y dura de autoestima. Dándole cobijo a sensaciones como pena, dejadez, ausentismo, apatía, dolor y en determinados momentos rabia incondicional. Una vida así, irremediablemente, invita a acariciar la dulzura de una muerte segura, pero entra en juego (para quién es fuerte), la palabra orgullo. La palabra huevos. Huevos a tener para darle portazo en las narices a quién te ha deseado como poco ser una puta desgraciada de la vida para acabar en la cuneta de alguna carretera.
Supongo que eso da fuerzas para seguir, para subir. Emerger de la mierda donde te ahogaron y que, hoy por hoy,  procuras olvidar.

Hace tres años renací. Volví a tener la oportunidad de ser yo realmente. Y creo que nunca he conseguido estar tan tranquila como ahora. Claro que de todo aprendes, todo hace crecer tu mente diariamente. Y claro que de todo se sale, respirar es un acto innato. "Respira, y sal de la mierda donde estés metida", una y otra vez me decía yo misma.
Lo mío me ha costado, y aún arrastro secuelas de cicatrices incurables, sangrantes, que me acostumbro a lamer cuando se abren. Hasta cerrarse. Hasta nuevo aviso. Algún bajoncillo... Pero de alguna manera, irremediable.
Por lo menos camino con la cabeza alta, orgullosa de ser quién soy. Y cómo soy.  Para darle con la puerta en las narices a los que deseaban mi tumba cavada. Para mirarles a la cara y escupirles con todas mis ganas...

Para gritarle al viento que estoy aquí!
Libre. Feliz.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Asfixia

Un sentimiento corroe mi cuerpo. Un sentimiento que aborrezco. Poco a poco me voy consumiendo en un estado de nervios que no deja que entre el aire por mi boca y vuelva a escapar por ésta. Te odio. Lo sabes. Y aún así parece no importarte, aunque nunca te he importado nada...
Parece que disfrutas. Mala puta. Estoy harta. Harta de que consigas entrar una y otra vez en el umbral de mi alma. De que hagas y deshagas según te venga en gana. Rabia. Eso siento por ti. Por que cada vez que apareces repudio de ti. Y aunque intento hacerte desaparecer, vuelves, una y otra vez...
Mi estómago se contrae, creando un agujero negro, y en él desaparezco cada vez que te siento dentro. Olvídame ya, y déjame vivir. Durante un tiempo creí ser feliz. Aquél en que no estabas. Déjame sentir.
Sentir, ésa capacidad tan singular para ti. Creo que careces de ella. Pena.
Muere en mis adentros, y recreándome en tu ataúd, voy y te escupo dentro. Para mostrarte lo que por ti siento. Y luego te incinero, para asegurarme que no vuelves ni en los mejores de mis sueños. Ya pasé suficientes veces por esa puerta del lamento. De la desesperación y el no entendimiento. Jódete. Por ser así, por hacerme infeliz en ésta vida de mierda que consigues que permanezca al anclarme así.

Me asfixio.

Verdades como puños

Puedo escribir y no disimular, es la ventaja de irse haciendo viejo. No tengo nada para impresionar ni por fuera ni por dentro. La noche en vela va cruzando el mar por que los sueños viajan como el viento y en mi ventana sopla en el cristal, mira a ver si estoy despierta. Me perdí en un cruce de palabras, me anotaron mal la dirección, ya grabé mi nombre en una bala, ya probé la carne de cañón. Ya lo tengo todo controlado, y alguien dijo no, no ,no, no, no que ahora viene el viento de otro lado, déjame el timón, y alguien dijo no, no, no.
Lo que nos llevará al final serán mis pasos no el camino. No ves que siempre vas detrás cuando persigues al destino. Siempre es la mano y no el puñal, nunca es lo que pudo haber sido. No es por que digas la verdad es por que nunca me has mentido. No voy a sentirme mal si algo no me sale bien, he aprendido a derrapar y a chocar con la pared. Que la vida se nos va como el humo de ese tren, como un beso en un portal antes de que cuente 10. Y no volveré a sentirme extraña aunque no me llegue a conocer, y no volveré a quererte tanto y no volveré a dejarte de querer. Dejé de volar, me hundí en el barro, y entre tanto barro me encontré. Algo de calor sin tus abrazos, ahora sé que nunca volveré.


Siempre grande Fito...

martes, 1 de noviembre de 2011

Calles

Callejón sin salida
Señal de dirección prohibida
Apago mi cigarro en tus labios
labios rojo sangre,
diabluras delirantes.

Carcajadas a destajo
Mi mano bajo tu falda
Tu cuello almidonado provoca mi alma
Mi alma rota en carencias baratas
Rota en secuencias olvidadas.

Bendito silencio
Tócamela que por ti siento
Agárramela que me pone aún más
Quiero que me sientas dentro..

Mi mano en tu boca
Silencios entrecortados
suspiros alborotados
brutalidad celestial

Tu sonrisa mi karma
Tu mirada viciosa tremenda trampa
Trampa en la que que caigo, una y otra vez..
De un giro contra la pared.

Mi aliento en tu oído
Súplicas de largo recorrido
Bienvenida adrenalina
Bienvenido placer

Alcanzado un éxtasis total
Del que quiero aún más
Del que quiero sentir
Que estás echa para mí.

Ríos de asfalto
Me conducen al anonimato
Tragos dulces y amargos
De una noche sin igual.



domingo, 30 de octubre de 2011

Aliméntate

Me rompiste las medias. No tuviste cuidado y un agujero dejó a la vista mi piel. Un agujero que hiciste más grande con tus dientes, mientras tu boca y tu lengua recorrían mi carne. Te encantaría morderme y chupar mi sangre... ¿O me encantaría a mí? Aliméntate de mi vena femoral llevándome así a un paraíso celestial de sensaciones y emociones dignas de experimentar. Recréate en la forma de alimentarte, chúpame entera hasta dejarme seca... O mejor aún... Déjame beber de ti. Déjame saciarme de una sed sin fin. Déjame sentirme cerca de ti, tan cerca que pueda arrancarte la piel a bocados y mostrarte que formo parte de ti...

Sssshhhh....  sólo déjate llevar...

Datos personales