Hace frío a las 7.30h de la mañana. Aún es de noche y poco a poco se incorpora a nuestro cuerpo el tan bienvenido abrigo. Ya sea jersey, chaquetilla, chupa, llamémosle... x. A nuestro libre albedrío.
Bajo las calles por inercia propia. Aunque dormida, reconozco las mismas caras de cada día; la niña con el pelo relamido a los lados estallando en afro cinco dedos abajo, con uniforme de colegio privado, gafas de botella, me saca dos palmos... Madre de estereotipo decadente en estilo, creyendo tener 20 años al ponerse cierta indumentaria no valorada al salir de su casa, correa en mano su perro, chihuahua estridente al nervio, niño avergonzado caminando a dos metros evitando comparaciones (y no por su perro..).
Trajeado, en oído cascos, del que no puedo evitar pensar que escucha Bisbal... (qué tristeza...)
Encuentro el saludo diario en los barrenderos del barrio...
- Buenos días.
- Buenos días.
Suerte de la compañía de Kurt, las mañanas son más amenas. "Rape Me" suena en mi oído a todo trapo. El aire frío empieza a denotar en mis labios agrietados. Pronto pasaré al cacao en mano, al cleenex adosado y al rojizo en la nariz de grados bajos. Me encanta...
Me meto en el bar de siempre, forrado de madera simulando bar de carretera. Pido café solo para accionar la apertura de párpados, la ingesta de líquido caliente a ciertas horas.. necesario. A veces leo el periódico, pero hoy me quedo en mi mundo, pajareando, mirando en el café los dibujos abstractos. Pensando qué hace extraña ésta mañana. Pensando qué pasa en mi vida que no pasa nada...
Algo ha cambiado, algo es diferente en mi estado, en mi cuerpo y mente cierta sensación emerge... QUIERO SALIR DE AQUÍ URGENTEMENTE.
Nivel de sobrecarga alcanzado. Maniobra de evasión. Se detectó un fallo en la rutina de ejecución.
En la pantalla puede leerse;
Hasta los huevos de todo...
Yo
lunes, 10 de octubre de 2011
viernes, 7 de octubre de 2011
Placer
Quizás haya más razones por las que debería dejar de beber que por las que me mantienen en éste mar de ininterrumpida agustera. Quizás. Borracha de ti. Pero me puede más el acariciarte como alma que posee el diablo. Degustarte con encanto. Saborearte en tan malintencionado y vicioso paladar. Voy a seguir bebiéndote sin más. Apreciándote como todo aquél al que le gusta tener buen gusto, buen criterio, buen olfato, quizás. Tampoco creo que haga nada malo. Juego, me das un rato... Y reconozco que me diviertes también..
Y cuando me miras y me haces perderme en el rojo de mis ojos... consigues perderme en el delirio.
Mi mente se sumerge en un estado de embriagadez emocional. Un vaivén sin timidez, un viaje en la lujuria. Llega entonces la aceleración, la excitación. Deshinibida. Órbita en deducción.
¿Supone eso un problema, tal vez?
Y cuando me miras y me haces perderme en el rojo de mis ojos... consigues perderme en el delirio.
Mi mente se sumerge en un estado de embriagadez emocional. Un vaivén sin timidez, un viaje en la lujuria. Llega entonces la aceleración, la excitación. Deshinibida. Órbita en deducción.
¿Supone eso un problema, tal vez?
miércoles, 5 de octubre de 2011
Contrariedades de una vida
Puedo sentirte cerca por mucho que intentes alejarte. Puedo sentir que puedes y no quieres dejar de pensarme. Como no puedo tampoco yo, dejar de recordarte. De revivir tus besos, tus caricias y tu forma de abrazarme...
Me regalabas vida con tan sólo mirarme, con tan sólo gestos, para mi, imborrables. Y hoy miro atrás con melancolia, con ganas de sentirme de nuevo viva. De sentir tus dedos recorrer mi piel refugiada en la nostalgia de lo que solía ser. Me jodes. Me jodes tanto que provocas en mi arrebatos. Arrebatos de rabia, de incertidumbre, de nostalgia. Fortuito asalto.
Te siento. Te miro y me muero. Muero cada vez que no puedo rozar tus labios y provocarte un recuerdo. Recuerdo del que sé que sientes, del que reniegas inevitablemente, no sé aún por qué...
¿Por que sientes... tal vez?. A la mierda con todo antaño. Hasta nuevo aviso me sobrecargo. Hasta que vuelva a odiarte por no poder besarte, abrazarte. Recargarme como solía hacer antes. A la mierda con lo vivido. Con lo sentido, con lo que aún no entiendo el por qué de lo ¿negativo? A la mierda contigo. Conmigo. Con lo que tenemos, con lo que tuvimos. Con lo vivido.
- Hola
- Hola
- Necesito verte.
- Yo también.
....
Me regalabas vida con tan sólo mirarme, con tan sólo gestos, para mi, imborrables. Y hoy miro atrás con melancolia, con ganas de sentirme de nuevo viva. De sentir tus dedos recorrer mi piel refugiada en la nostalgia de lo que solía ser. Me jodes. Me jodes tanto que provocas en mi arrebatos. Arrebatos de rabia, de incertidumbre, de nostalgia. Fortuito asalto.
Te siento. Te miro y me muero. Muero cada vez que no puedo rozar tus labios y provocarte un recuerdo. Recuerdo del que sé que sientes, del que reniegas inevitablemente, no sé aún por qué...
¿Por que sientes... tal vez?. A la mierda con todo antaño. Hasta nuevo aviso me sobrecargo. Hasta que vuelva a odiarte por no poder besarte, abrazarte. Recargarme como solía hacer antes. A la mierda con lo vivido. Con lo sentido, con lo que aún no entiendo el por qué de lo ¿negativo? A la mierda contigo. Conmigo. Con lo que tenemos, con lo que tuvimos. Con lo vivido.
- Hola
- Hola
- Necesito verte.
- Yo también.
....
Privilegios
Pequeños instantes de una vida que la gran mayoría ni tan siquiera piensa, imagina. Leer las letras de un libro sentada en un banco en la rambla, en una terraza, acompañada de una caña, un café o sólo del aire, que te acaricie la cara. Andar descalza por la orilla de la playa, con la compañía de las olas, que vienen a ti, una detrás de otra. Sentirte en compañía de la luna, la que te acaricia con dulzura igual que acaricias tú la arena resbalando entre tus dedos, intercalándose entre tus pies, aquellos que le proporcionan juego...
Tocar acordes en la terraza, sentir que el sol alimenta tu alma. Percibir cada uno de los sonidos que éste día te regala. Andar en soledad entre árboles llenos de vida, animales que caminan, paseando entre maleza que hace sentirte viva...
Privilegios de una vida que poca gente aprovecha, iconscientes de la importancia que tiene, el sentirte vivo, libremente.
Tocar acordes en la terraza, sentir que el sol alimenta tu alma. Percibir cada uno de los sonidos que éste día te regala. Andar en soledad entre árboles llenos de vida, animales que caminan, paseando entre maleza que hace sentirte viva...
Privilegios de una vida que poca gente aprovecha, iconscientes de la importancia que tiene, el sentirte vivo, libremente.
domingo, 2 de octubre de 2011
Caída libre
Y piensas que estas arriba, que has llegado a estar donde pretendías, ni en el medio ni bajo suelo... pero todo lo que sube baja, y a tanta velocidad que la caída te jode inevitablemente. La capacidad de reacción casi desaparece cuando no ves venir la situación. El choque contra el suelo puede ser demoledor. A veces hasta me planteo quedarme quieta, tirada, y sentir cada órgano de mi cuerpo. Abstracta. A veces pienso en dejar actuar el dolor Que me rompa, me lesione. Y millones de trocitos de mi invadan éste duro asfalto negro gris que nos rodea en un por mayor.
Quizás entonces sienta mi sangre regando mis venas, quizás entonces pueda creer que respiro realmente y no sólo aguanto la respiración como hago tantas veces...
El tiempo se detiene. Las agujas del reloj dejaron de moverse. Destrozada, como gato atropellado en carretera, desangrada. Ya no existen fluidos que rieguen mi alma magullada. Ya no existen alientos que me devuelvan la vida. Apagada. Como se consume una vela quemando su cera. Como desaparece la llama de la nada. Derivar a otro estado, enajenado. Carente de razón. Apartado de la circulación, como ése gato al que atropellaron sin razón...
Algunos desaparecen en el acto. Afortunados. Otros desaparecemos poco a poco, desvariando...
Quizás entonces sienta mi sangre regando mis venas, quizás entonces pueda creer que respiro realmente y no sólo aguanto la respiración como hago tantas veces...
El tiempo se detiene. Las agujas del reloj dejaron de moverse. Destrozada, como gato atropellado en carretera, desangrada. Ya no existen fluidos que rieguen mi alma magullada. Ya no existen alientos que me devuelvan la vida. Apagada. Como se consume una vela quemando su cera. Como desaparece la llama de la nada. Derivar a otro estado, enajenado. Carente de razón. Apartado de la circulación, como ése gato al que atropellaron sin razón...
Algunos desaparecen en el acto. Afortunados. Otros desaparecemos poco a poco, desvariando...
sábado, 1 de octubre de 2011
Puños
Puedo ver en el rojo de mis ojos, del infierno decadente, tu imagen asfixiante retratada al detalle. Perdí las fuerzas por seguir, por caer en un debate. Debate moral, de un cielo imaginable. De tu mierda salpicándome sin más, por la agonía de nombrarte. Y con fuerza grito al desvarío de suspenderme en un infinito, donde todo es humo, donde vivir es un suspiro.
Te miro. Como quien mira un puñado de carne putrefacta en la nevera. Asco. Me acerco poco a poco, mirándote te provoco, y sintiendo tu respiración débil y en decadencia recorro tu rostro con mi lengua. Para comprobar si tus lágrimas son dulces o tan ácidas que envenenan. Repugnancia me produce tenerte cerca.
La palabra perdón en tus labios pierde significado. Siento que por dentro el alma me quema.
Y te cuelgo cada una de las medallas que ganaste con empeño atravesando tu carne, haciéndote sufrir una mínima parte..
- ¿Qué te arrepientes? Más me arrepiento yo de tener algo de corazón y no arrancarte el tuyo de cuajo, sin ton ni son...
- ¿Que me quieres? Te quedan grandes esas palabras, pues no tienes ni idea de lo que es sentir Nada...
Y en cada instante que me miras con cara de covarde, arremeto contra tí un puño implacable, y no por hacerte sangrar sino por sentirte sufrir aún más...
Te miro. Como quien mira un puñado de carne putrefacta en la nevera. Asco. Me acerco poco a poco, mirándote te provoco, y sintiendo tu respiración débil y en decadencia recorro tu rostro con mi lengua. Para comprobar si tus lágrimas son dulces o tan ácidas que envenenan. Repugnancia me produce tenerte cerca.
La palabra perdón en tus labios pierde significado. Siento que por dentro el alma me quema.
Y te cuelgo cada una de las medallas que ganaste con empeño atravesando tu carne, haciéndote sufrir una mínima parte..
- ¿Qué te arrepientes? Más me arrepiento yo de tener algo de corazón y no arrancarte el tuyo de cuajo, sin ton ni son...- ¿Que me quieres? Te quedan grandes esas palabras, pues no tienes ni idea de lo que es sentir Nada...
Y en cada instante que me miras con cara de covarde, arremeto contra tí un puño implacable, y no por hacerte sangrar sino por sentirte sufrir aún más...
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