Yo

viernes, 7 de octubre de 2011

Placer

Quizás haya más razones por las que debería dejar de beber que por las que me mantienen en éste mar de ininterrumpida agustera. Quizás. Borracha de ti. Pero me puede más el acariciarte como alma que posee el diablo. Degustarte con encanto. Saborearte en tan malintencionado y vicioso paladar. Voy a seguir bebiéndote sin más. Apreciándote como todo aquél al que le gusta tener buen gusto, buen criterio, buen olfato, quizás. Tampoco creo que haga nada malo. Juego, me das un rato... Y reconozco que me diviertes también..
Y cuando me miras y me haces perderme en el rojo de mis ojos... consigues perderme en el delirio.
Mi mente se sumerge en un estado de embriagadez emocional. Un vaivén sin timidez, un viaje en la lujuria. Llega entonces la aceleración, la excitación. Deshinibida. Órbita en deducción.

¿Supone eso un problema, tal vez?

miércoles, 5 de octubre de 2011

Contrariedades de una vida

Puedo sentirte cerca por mucho que intentes alejarte. Puedo sentir que puedes y no quieres dejar de pensarme. Como no puedo tampoco yo, dejar de recordarte. De revivir tus besos, tus caricias y tu forma de abrazarme...
Me regalabas vida con tan sólo mirarme, con tan sólo gestos, para mi, imborrables. Y hoy miro atrás con melancolia, con ganas de sentirme de nuevo viva. De sentir tus dedos recorrer mi piel refugiada en la nostalgia de lo que solía ser. Me jodes. Me jodes tanto que provocas en mi arrebatos. Arrebatos de rabia, de incertidumbre, de nostalgia. Fortuito asalto.
Te siento. Te miro y me muero. Muero cada vez que no puedo rozar tus labios y provocarte un recuerdo. Recuerdo del que sé que sientes, del que reniegas inevitablemente, no sé aún por qué...
¿Por que sientes... tal vez?. A la mierda con todo antaño. Hasta nuevo aviso me sobrecargo. Hasta que vuelva a odiarte por no poder besarte, abrazarte. Recargarme como solía hacer antes. A la mierda con lo vivido. Con lo sentido, con lo que aún no entiendo el por qué de lo ¿negativo? A la mierda contigo. Conmigo. Con lo que tenemos, con lo que tuvimos. Con lo vivido.

- Hola
- Hola
- Necesito verte.
- Yo también.

....

Privilegios

Pequeños instantes de una vida que la gran mayoría ni tan siquiera piensa, imagina. Leer las letras de un libro sentada en un banco en la rambla, en una terraza, acompañada de una caña, un café o sólo del aire, que te acaricie la cara. Andar descalza por la orilla de la playa, con la compañía de las olas, que vienen a ti, una detrás de otra. Sentirte en compañía de la luna, la que te acaricia con dulzura igual que acaricias tú la arena resbalando entre tus dedos, intercalándose entre tus pies, aquellos que le proporcionan juego...
Tocar acordes en la terraza, sentir que el sol alimenta tu alma. Percibir cada uno de los sonidos que éste día te regala. Andar en soledad entre árboles llenos de vida, animales que caminan, paseando entre maleza que hace sentirte viva...

Privilegios de una vida que poca gente aprovecha, iconscientes de la importancia que tiene, el sentirte vivo, libremente.

domingo, 2 de octubre de 2011

Arráncame la piel y cúbrete con ella si tienes frío, yo dejé de sentir hace mucho tiempo...

Caída libre

Y piensas que estas arriba, que has llegado a estar donde pretendías, ni en el medio ni bajo suelo... pero todo lo que sube baja, y a tanta velocidad que la caída te jode inevitablemente. La capacidad de reacción casi desaparece cuando no ves venir la situación. El choque contra el suelo puede ser demoledor. A veces hasta me planteo quedarme quieta, tirada, y sentir cada órgano de mi cuerpo. Abstracta. A veces pienso en dejar actuar el dolor Que me rompa, me lesione. Y millones de trocitos de mi invadan éste duro asfalto negro gris que nos rodea en un por mayor.
Quizás entonces sienta mi sangre regando mis venas, quizás entonces pueda creer que respiro realmente y no sólo aguanto la respiración como hago tantas veces...
El tiempo se detiene. Las agujas del reloj dejaron de moverse. Destrozada, como gato atropellado en carretera, desangrada. Ya no existen fluidos que rieguen mi alma magullada. Ya no existen alientos que me devuelvan la vida. Apagada. Como se consume una vela quemando su cera. Como desaparece la llama de la nada. Derivar a otro estado, enajenado. Carente de razón. Apartado de la circulación, como ése gato al que atropellaron sin razón...

Algunos desaparecen en el acto. Afortunados. Otros desaparecemos poco a poco, desvariando...

sábado, 1 de octubre de 2011

Puños

Puedo ver en el rojo de mis ojos, del infierno decadente, tu imagen asfixiante retratada al detalle. Perdí las fuerzas por seguir, por caer en un debate. Debate moral, de un cielo imaginable. De tu mierda salpicándome sin más, por la agonía de nombrarte. Y con fuerza grito al desvarío de suspenderme en un infinito, donde todo es humo, donde vivir es un suspiro.
Te miro. Como quien mira un puñado de carne putrefacta en la nevera. Asco. Me acerco poco a poco, mirándote te provoco, y sintiendo tu respiración débil y en decadencia recorro tu rostro con mi lengua. Para comprobar si tus lágrimas son dulces o tan ácidas que envenenan. Repugnancia me produce tenerte cerca.
La palabra perdón en tus labios pierde significado. Siento que por dentro el alma me quema.
Y te cuelgo cada una de las medallas que ganaste con empeño atravesando tu carne, haciéndote sufrir una mínima parte..

- ¿Qué te arrepientes? Más me arrepiento yo de tener algo de corazón y no arrancarte el tuyo de cuajo, sin ton ni son...
- ¿Que me quieres? Te quedan grandes esas palabras, pues no tienes ni idea de lo que es sentir Nada...

Y en cada instante que me miras con cara de covarde, arremeto contra tí un puño implacable, y no por hacerte sangrar sino por sentirte sufrir aún más...






viernes, 30 de septiembre de 2011

Ocaso

Las maletas tengo preparadas
 para escapar de mí, de mi alma ensimismada
   Pensé en huir si así,
                      la calma encontraba,
    Terriblemente inútil pensar, que llegará ésta sin más..

Buscando en el cajón del recuerdo abstracto,
    encuentro el indulto en botellas de culo rasurado...
bienvenido a mi cuerpo seas, drogadicción de infarto
                   posible remedio a un contraste insano

Recobrando aliento de un cigarro odiado
            del que el humo huye como del tiempo un rescaño

Huellas dejo tras mis pasos, para que puedas seguirlas
            en todo caso, siguiendo el camino de mi sangre goteando
      perdida en el delirio de buscarme en el ocaso...




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