En la oscuridad de la noche, aquella en la que muchos vivimos y de la que otros escapan, degusto un vino tinto mientras a mis oídos se les regala buena melodía, para mi alma, para mi calma. Me estiro, desarmada. En mi sofá que me abraza, como si la vida le fuera en ello, mientras mi mente dispersa en emociones diferentes evalúa mi ser existencialmente. Me observo. Me analizo. Me psicoanalizo. Que idiota he sido. Mientras yo caigo en tu olvido, tú permaneces en mí como un ser infinito. Me delimito. Me deprimo y de mis ojos brotan lágrimas, todas aquellas que han sentido. De repente mi corazón encoge sorpresivamente, negándose a sentir más dolor del que sentí nunca en mi interior. Decepción. Y llega un momento en el que me seco. Me deshidrato. Me pierdo en el anonimato de volver a ser creyente de que me hallo en la mente de alguna gente. Volví a ser imbécil enormemente. Para cuando me recuerdes estaré lejos probablemente. Mis ojos no verán los tuyos. Mi cuerpo no reconocerá tus latidos. Serás tú el que caiga en mi olvido. En el recuerdo de lo vivido. De lo sentido. Como el huno que se desvanece de mi cigarrillo. Serás un espectro más del mundo paralelo en el que muchas veces me encuentro. Un mundo habitado por almas. Almas en blanco que ganaron su anonimato al pasar por mi vida desapercibida.
Sola. Como siempre aprendí a vivirlo. Como siempre había sido y no sé por qué pensé que...
Para qué decirlo...
Yo
domingo, 21 de agosto de 2011
viernes, 19 de agosto de 2011
sábado, 13 de agosto de 2011
Busca
Búscame, pero no vas a encontrarme
Crees saber de mí, pero no sabes ni una décima parte
Camino contando adoquines
Mientras la lluvia cubre mi cuerpo
Sensación sublime
Descalza, moja mis pies el cautiverio
Y me disipo como el humo de mi cigarrillo
Intentando encontrar lo que siempre extravío
Lo que anhela mi alma, mi corazón partío
Bebo otro trago de mi cerveza
Y alivio con encanto ésta sed amarga y espesa
Mientras camino a la deriva
Por las dunas de la melancolía
No me sigas buscando
Dame por perdida
Cuando crees que logras un hallazgo
Desaparezco en la densidad de la neblina
Acabarás largándote con empacho
Como lo hicieron otros en su día
Por no hacerse una idea
De lo que azota en mi mente infinita
Volviendo a ser siempre... una incomprendida
Crees saber de mí, pero no sabes ni una décima parte
Camino contando adoquines
Mientras la lluvia cubre mi cuerpo
Sensación sublime
Descalza, moja mis pies el cautiverio
Y me disipo como el humo de mi cigarrillo
Intentando encontrar lo que siempre extravío
Lo que anhela mi alma, mi corazón partío
Bebo otro trago de mi cerveza
Y alivio con encanto ésta sed amarga y espesa
Mientras camino a la deriva
Por las dunas de la melancolía
No me sigas buscando
Dame por perdida
Cuando crees que logras un hallazgo
Desaparezco en la densidad de la neblina
Acabarás largándote con empacho
Como lo hicieron otros en su día
Por no hacerse una idea
De lo que azota en mi mente infinita
Volviendo a ser siempre... una incomprendida
viernes, 12 de agosto de 2011
Colores
Dicen que nadie se cruza en tu camino por casualidad y tú no entras en la vida de nadie sin razón. ¿Lo crees también tú? Yo empiezo a pensar que tal vez sea así. Por algún motivo o varios en común, te siento hoy en mí.
Y la verdad es que me siento bien. Posiblemente como antes nunca lo logré. Puede ser... Qué se yo... Debato en mi mente razones de un corazón. Malherido. En todos los ámbitos conocidos. Y con tiritas curo heridas que poco a poco cicatrizan. Que dejan de sangrar. Que intentan sanar. Que lo consiguen dejando el tiempo pasar. Viviendo sin más. Esperando qué te deparará la vida, esa que no nos deja nunca de fascinar. De sorprender. De joder muchas veces también. Pero que más da... vivimos, que ya es mucho decirlo. Sentimos. Percibimos. Degustamos infinitos. Infinitos sentimientos por todo aquello que nos rodea en un espacio/tiempo relativo.
Cruzados, en el tiempo, caminos. Hoy disfruto de tu compañía, la que hace más llevadera ésta travesía. La que susurra a mi oído lindas melodías. Melodías que me acompañan en mi día a día dando tinta a lo que color perdía por circunstancias de la vida...
Y la verdad es que me siento bien. Posiblemente como antes nunca lo logré. Puede ser... Qué se yo... Debato en mi mente razones de un corazón. Malherido. En todos los ámbitos conocidos. Y con tiritas curo heridas que poco a poco cicatrizan. Que dejan de sangrar. Que intentan sanar. Que lo consiguen dejando el tiempo pasar. Viviendo sin más. Esperando qué te deparará la vida, esa que no nos deja nunca de fascinar. De sorprender. De joder muchas veces también. Pero que más da... vivimos, que ya es mucho decirlo. Sentimos. Percibimos. Degustamos infinitos. Infinitos sentimientos por todo aquello que nos rodea en un espacio/tiempo relativo.
Cruzados, en el tiempo, caminos. Hoy disfruto de tu compañía, la que hace más llevadera ésta travesía. La que susurra a mi oído lindas melodías. Melodías que me acompañan en mi día a día dando tinta a lo que color perdía por circunstancias de la vida...jueves, 11 de agosto de 2011
En carretera
Me gustaría huir de aquí contigo. Lejos de todo y cerca de nadie. Caminar por carretera como quién busca la esencia. Bajo el sol. Mis botas pegadas al asfalto que recorremos sin rumbo. Con sentido abstracto. Dónde ir... sólo caminar. Llegar a un punto dónde volver a empezar.
Y el sol abrasa, pero tu media sonrisa fumando y tu cabello largo dorado me dan aliento. Camino sonriendo. Carcajadas a destajo. Por idioteces y gilipolleces que nos hacen gracia cuando hablamos. Me acerco y te beso. Y con ello me llevo la alegría del momento.
Y a otro camión paramos y en vez de que nos lleve le pedimos a ver si tenemos la suerte de que tenga cerveza fría que sostenga la sed del que camina a la deriva. ¿Tabaco? Con eso hicimos el día, y así seguimos perdidos, sin rumbo fijo, caminando hacia un nuevo encanto.
Y me siento bien. Me siento feliz. Por que no me siento perdida, por que estás aquí. Por que son tus ojos los que me guían hacía un lugar, un momento de mi vida que imaginé vivir...
Y el sol abrasa, pero tu media sonrisa fumando y tu cabello largo dorado me dan aliento. Camino sonriendo. Carcajadas a destajo. Por idioteces y gilipolleces que nos hacen gracia cuando hablamos. Me acerco y te beso. Y con ello me llevo la alegría del momento.Y a otro camión paramos y en vez de que nos lleve le pedimos a ver si tenemos la suerte de que tenga cerveza fría que sostenga la sed del que camina a la deriva. ¿Tabaco? Con eso hicimos el día, y así seguimos perdidos, sin rumbo fijo, caminando hacia un nuevo encanto.
Y me siento bien. Me siento feliz. Por que no me siento perdida, por que estás aquí. Por que son tus ojos los que me guían hacía un lugar, un momento de mi vida que imaginé vivir...
miércoles, 10 de agosto de 2011
Paciencia
Y ahí estoy yo. Aguantando el chaparrón. Detrás del mostrador con cara de póker pensando que no puede ser que haya gente tan difícil de mirar y aguantar en la vida. Y a medida que va escupiendo mierda por su boca sobre lo indignada que se encuentra, se atreve a arremeter sobre mi persona...
-Señora, no entiende que estoy aquí seis horas metida contra mi voluntad, que estoy en un sitio que no me gusta rodeada de gente que no va nada conmigo, que me pagan cuatro duros de mierda habiéndome prometido un sueldo decente y que no me queda otra (por el momento) que aguantar aquí desperdiciando horas de mi día a día... No, no le puedo cambiar la prenda por otra cosa o devolverle el dinero por que no tiene usted el ticket, es muuuuuyyyyyyy fácil, no hay ticket, no hay operación cambio, ni operación devolución. Dos más dos cuatro. ¿Recuerda?, en el colegio... Claro que debe de hacer mucho tiempo! Y usted no es de las que debe ejercitar su mente regularmente... Pero, debe de haber ido a un señor colegio de pago, ¿no? No creo que se haya permitido menos viendo su fachada de pija burguesa y la ostentidad que derrocha a su paso, (aunque la visita a las tiendas donde puede usted comprar una camiseta a 12,95E es muy sospechosa....). Ceeerca. Leeeejos. ¿Tampoco veía Barrio Sésamo con sus hijas? Vaya, además, madre precaria... -
Llega un momento dentro de ti mismo en el que tu cabeza hace un "clic", y tu cerebro ya no está dispuesto a aguantar ciertas cosas... Las malas miradas, ya sean de menosprecio o de prepotencia, pasan, (por que la verdad a mí me dan bastante igual), y los insultos y quejas sobre la empresa... más de lo mismo, no es mía, yo sólo estoy esclavizada por ellos... Pero ya que se metan en terreno personal... me toca un poco la moral. Así que mientras sigue escupiendo por esa boca, pego un salto con triple mortal por encima del mostrador, me sitúo justo detrás de su espalda pegada a tan asqueroso cuerpo y con mis manos le acaricio sutílmente la mandíbula ejecutando así un giro de 180º rápido y seco hacia la derecha. Se escucha un sinfónico "crack" para mis oídos, que no viene a ser otra cosa que la rotura de los huesos de su cuello, y me deleito en el placer de ver cómo cae al suelo... sin más... ¡SILENCIO! Con lo que me gusta a mí el silencio... Lo echaba tanto de menos hace ya como media hora...
En fin, tengo que aguantar que ésta anormal que no sabe sumar dos más dos despotrique sobre todo Dios (p.e) por que no le pueda devolver 5,99E a su cuenta...
Creo que cada vez tengo menos paciencia...
-Señora, no entiende que estoy aquí seis horas metida contra mi voluntad, que estoy en un sitio que no me gusta rodeada de gente que no va nada conmigo, que me pagan cuatro duros de mierda habiéndome prometido un sueldo decente y que no me queda otra (por el momento) que aguantar aquí desperdiciando horas de mi día a día... No, no le puedo cambiar la prenda por otra cosa o devolverle el dinero por que no tiene usted el ticket, es muuuuuyyyyyyy fácil, no hay ticket, no hay operación cambio, ni operación devolución. Dos más dos cuatro. ¿Recuerda?, en el colegio... Claro que debe de hacer mucho tiempo! Y usted no es de las que debe ejercitar su mente regularmente... Pero, debe de haber ido a un señor colegio de pago, ¿no? No creo que se haya permitido menos viendo su fachada de pija burguesa y la ostentidad que derrocha a su paso, (aunque la visita a las tiendas donde puede usted comprar una camiseta a 12,95E es muy sospechosa....). Ceeerca. Leeeejos. ¿Tampoco veía Barrio Sésamo con sus hijas? Vaya, además, madre precaria... -
Llega un momento dentro de ti mismo en el que tu cabeza hace un "clic", y tu cerebro ya no está dispuesto a aguantar ciertas cosas... Las malas miradas, ya sean de menosprecio o de prepotencia, pasan, (por que la verdad a mí me dan bastante igual), y los insultos y quejas sobre la empresa... más de lo mismo, no es mía, yo sólo estoy esclavizada por ellos... Pero ya que se metan en terreno personal... me toca un poco la moral. Así que mientras sigue escupiendo por esa boca, pego un salto con triple mortal por encima del mostrador, me sitúo justo detrás de su espalda pegada a tan asqueroso cuerpo y con mis manos le acaricio sutílmente la mandíbula ejecutando así un giro de 180º rápido y seco hacia la derecha. Se escucha un sinfónico "crack" para mis oídos, que no viene a ser otra cosa que la rotura de los huesos de su cuello, y me deleito en el placer de ver cómo cae al suelo... sin más... ¡SILENCIO! Con lo que me gusta a mí el silencio... Lo echaba tanto de menos hace ya como media hora...
En fin, tengo que aguantar que ésta anormal que no sabe sumar dos más dos despotrique sobre todo Dios (p.e) por que no le pueda devolver 5,99E a su cuenta...
Creo que cada vez tengo menos paciencia...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
