Yo

sábado, 16 de julio de 2011

Viernes

- ¿Te ha gustado?
- ¿Qué quieres escuchar? ¿Ques sí?
- ¿Me vas a decir la verdad? ..
- Las verdades valen más que las mentiras, dicen.. te saldrá caro...
- ¿Te voy a tener que pagar también para que contestes a mi pregunta? ¿Sólo quiero saber qué has sentido?
- Hace mucho tiempo que no me paro a pensar lo que siento, si tubiera que pensarlo os cortaría a todos la polla, solo por el echo de follarme, solo por el echo de pagarme...  No estoy aquí para mi disfrute. Estoy para el tuyo.
- No es la primera vez que te llamo. Así que deberías saber si te gusta como follo o no.
- Joder, solo os gusta escuchar que follais de puta madre. Que teneis una polla enorme y que nos encantaría volveros a ver pronto.. Mira, me como más rabos al cabo del día, unos me dan más trabajo que otros, y no me paro pensar si os volvería a ver o no a ninguno. La verdad es que me gustaría perderos de vista a todos joder..
- ¿Sabes una cosa? -susurrándole al oído- Sé que te ha gustado. Sé que te encanta mi rabo y sé que quieres que te llame pronto. Y yo también a tí, preciosa.
- Que te jodan..
-Nos vemos el viernes..






lunes, 11 de julio de 2011

Miedo

- Tengo miedo.
- Pero.. ¿por qué?
- Porque quizás hoy no. Ni mañana. Ni dentro de 3 días. Pero tengo miedo de empezar a llorar. De que no puedas hacer nada. De que nadie pueda hacer nada. Y llore tanto que inunde la habitación... Y nos ahogue a los dos.
- Aprenderé a nadar.
- ¿Aprenderás a nadar?
- Sí. Haré lo que haga falta. Pero no dejaré que te hundas. No dejaré que te ahogues. Que nos ahoguemos. Todo irá bien. Y si no va bien, haremos que vaya... No voy a dejarte ir. No voy a dejarte así...

Silencio. Tímido acercamiento. Ante la situación menos imaginada... Sigue temiendo por su decisión.

- Ven aquí. Todo irá bien. No te voy a dejar...

domingo, 10 de julio de 2011

Vuelve a mí..

Hoy mis sábanas han preguntado por tí. Me acariciaban, pero no con la misma dulzura con la que lo hacen cuando estás a mi lado. Mi almohada me ha susurrado que le gusta sentirte apoyado, y le he contestado que también lo siento así. No es lo mismo dormir si no estás aquí. No es lo mismo sentir que el corazón me late a mil. Mil revoluciones por minuto que no dejan suspiro alguno por el que dejar de sentir.
Te siento, te noto, te toco. Puedo sentir que entiendes el lenguaje de mi corazón rojo. Rojo por el bombeo constante de la sangre, que me hierve al sentirte rozarme. Acariciarme. Besarme. Lamerme. Comerme.
El que te dice beso a beso, mirada a mirada, caricia a caricia, que desespero por tu sonrisa. Esa que dibuja tu rostro, esa que tanto me fascina. Que me guía por el camino de la lujuria hasta un sendero llamado Deseo.
Deseo el que siento por tí cada segundo que no estás aquí. Así. Como me gusta tenerte. Como me gusta encontrarte. Rodeando mi cuerpo mojado con el tuyo jadeante. Una locura de emociones incesantes. Una droga llamada Veneno que me tiene comida por dentro. El mono siento cada vez que te pienso. Cada vez que humedezco cuando recuerdo tus caricias en mi cuerpo. Y te siento. Y me toco. Y se encharca la entrada a mi alma, y te aseguro que no es poco. Provoco una aceleración en mi interior. Un estallido de emoción. De placer. Por lo menos hasta la próxima vez que te vuelva a tener...
A tener para mí. Y yo para tí. Como metadona que utilizamos para el vivir. Para el seguir. Para que algo tenga sentido. Para recordar que aún estamos vivos. Y vuelvo a pensarte. A echarte de menos y a recordarte. Las risas sonoras de madrugada, de por la mañana, del mediodía, la tarde y el anochecer del día. Las preguntas absurdas. Las respuestas oportunas. Los abrazos sentidos como siento mis latidos.
Mi almohada me recuerda que huele a tí, que la huela en los momentos en los que me siento así. Así de melancólica, por momentos sentidos que me alegran el camino.

Vuelve a mí..



sábado, 9 de julio de 2011

Me busco

Algún día aprenderé el por qué de algunas cosas. De momento intento aprender como camina mi corazón. Me precipito, me lanzo al vacío y luego me vengo abajo por miedo. Pero yo sigo. Sigo y no paro de buscarme una y otra vez. Doy vueltas y pienso sin parar. Me miro en el espejo, me analizo y me enfado conmigo misma y me digo; " todo tiene solución, joder!". Y me levanto muy segura, pero luego echo a llorar como una niña triste y confusa. Ya no me divierto, pienso algunos días... y otros parezco no tener fin... Incandescente. Echo a correr,  pensando que puede haber solución latente. Pero miro atrás y no hay nadie que se preocupe por mi vuelta. Sola. Jodidamente. Y cuando mi cuerpo termine de llorar, quizás, podré pensar de qué vale tanto sufrimiento. Si luego existe un bienestar en mis adentros... habrá valido la pena.

Una puta montaña rusa, que sube, que baja, que ríe, que llora, que sangra... Que calla. Confusa me dejo llevar, y van pasando los días y la angustia sigue igual. Intentando buscar un no sé qué que me ayude a estar mejor dentro de mi ser. Esperando saber lo que la vida me intenta ofrecer. Así que busco y busco y me rebusco. Miro a mi alrededor pero no lo encuentro. En los cajones del desespero. A la vuelta de la esquina, donde perdí mi autoestima y donde creo haber encontrado ahora el desánime sin medida.

Pero sigo buscando. Sin perder la ilusión por encontrar ésa razón que me ayude a vivir mejor. Que me ayude a ser feliz, a dejarme sentir un poco más en paz conmigo misma. Tranquila. Sin parecer que estoy atada a una silla, sin poder deshacer los nudos de mi vida. Aquellos que hice una vez sin pensar en un "después"... Aquellos que me torturan un día sí y otro también. Aquellos que a simple vista no dejo ver, pero crecen en mí sin poderlos detener...


 Sigo buscando..




Recuerdos

Secuencias de mi vida. Diapositivas una tras otra pasan por mi mente como un reproductor. Recuerdos. Buenos, malos, peores y mejores. Los malos duelen por que son malos y los buenos... por que ya pasaron. Quizás los buenos duelan aún más. Quizás los momentos que provocan lágrimas de cristal sean más frágiles para el alma. Alguien me dijo una vez; "lo único y más valioso que tienes en tu vida es tu vida"...  
Lo vivido. Y lo que tendré... lo que me queda por vivir.

En mí viven personas, situaciones, circunstancias, lecciones, ilusiones, sueños, todos ellos albergados con el paso del tiempo. Quizás son ellos los que siguen alimentando con fuerza éstas ganas de sentir que tengo. Quizás valoramos poco el echo de disfrutar de alguien. Luego, el tiempo, hace desaparecer. Y quizás entonces pienses o te lamentes de no haber vivido/disfrutado más de ese alguien...

¿Por qué no le llamas? ¿Por qué no le dices que le extrañas? ¿Por que no vas a verle y le abrazas? Aveces una mirada vale más que mil palabras. Aveces descuidamos momentos claves, personas claves. Más tarde nos lamentamos. Dudamos demasiado. Y eso nos hace perder tiempo, ése que en una vida es tan preciado...

Lloro y no puedo remediarlo. De nostalgia. De buenos momentos vividos y sentidos. Lágrimas sanas. Mi corazón encoje como un abrazo. Emociones recordadas.

Por ellas hoy vivimos, por ellas hoy sentimos...
Anda, y llama..


miércoles, 6 de julio de 2011

Bloqueo

Muda. Idiota. Incapaz de pensar en nada que pueda expresar mi mente desconcertada. Incapaz de expresar sentimientos que me corroen por dentro. Y enjuago. Y escupo. Para intentar limpiar mi azotea de mierda que se atasca en el desague de mi alma. Aturdida. Como si me hubieran dado con un bate de béisbol en el centro de la sien, en la esquina. Justo donde se pierde la concentración desmedida. La exhaltación a emociones indefinidas. La invención de frases echas a medida para describir un sentimiento, una razón, un vacio, la liberación.
 Bloqueada. Como mecanismo de defensa a una situación inesperada. Intento fortuito de agresión al intentar manipular sin contemplación, sin remordimiento, sin duda alguna a producirse el echo, de forzajear el antibloqueo y quedar libre en todo momento.
Intentos. Fallidos. No encuentro en mis archivos palabras para describir lo sentido. Error. Al intento de crear frases descriptivas de mi duda existencial. Jodida.
 Reinicio. Petición de ayuda a mi mundo interior, a un infinito. A emociones, sentimientos desmedidos que procuran no caer en un olvido haciéndose notar con el dolor producido. Ese que procuro desechar en una papelera de reciclaje, para más tarde. Para evaluar los daños colaterales que hacen sentir órganos, miedos, ilusiones de un valor incalculable.


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