Yo

jueves, 1 de diciembre de 2022

Yo soy gris, pero tampoco es para tanto. 
Sigo oyendo aquellas voces encerradas en mi cuarto. He buscado entre las luces y las sombras, he rezado a los dioses para que se rompan. He contado hasta diez para no sentirme sola. Mueres o vives, no hay otra. He buscado en mis raíces y he olvidado mis matices.. ésos que asoman.
Tengo tanto en mi interior que si abro mi corazón es para que te paralices.
He tocado lo más hondo, he caído por inercia, si buscas en mi transfondo hay una niña llorando porque ha perdido su inocencia. 
Las balas no me silencian, la droga no me anestesia. Soy una diosa en la cama que le da mil vueltas a ése dios de tu iglesia.
La locura como esencia, la mirada de escopeta, de entre todos los corazones el tuyo es el único capaz de cerrar ésta grieta. Apreta. 
Llevo vacía la maleta, no me fío de aquél que no cumple su promesa. Busco a una persona que me quite la corteza, pero soy de caja fuerte, de pura naturaleza.
Sólo hay una certeza, el amor sin pureza termina en el llanto.
He llamado al diablo, y he cerrado el contrato;
- Yo te cuido si pones un trozo de alma en mi plato.
Ha cogido un cuchillo, y ha cortado por lo sano. Me ha dicho que él me cuida, que un corazón negro pesa demasiado.

lunes, 21 de noviembre de 2022

Mi cabeza me come


 Busco a Morfeo. Espero que me ofrezca la pastilla roja y me despierte de una supuesta realidad que me agota, que no le encuentro el sentido. No encajo. Mi mente enloquece a otros niveles que no puedo controlar. No encuentro el sentido a muchas cosas, demasiadas, quizás. Y mi mente se resiente por valores que no encuentro en otras representadas. Me siento rara. Me siento diferente, quiero escapar a otro horizonte buscando darle un sentido a mi vida, nuevamente. Un sentido que aún no he encontrado, que no se caracteriza. Quiero vivir, sentirme tranquila, que me desconecten de ésta y creer en otra vida.

Pero no sé dónde, me siento perdida. Pienso que crezco cada día y la maceta en la que me plantaron me queda más y más pequeña día tras día. Brotan mis hojas y no tienen espacio, entre cuatro paredes sólo diviso mi naufragio, y a veces, me rindo ante él. Me dejo llevar por la marea, no me gusta y me siento incompleta, y un vacío existencial se apodera de mí de forma desmedida, el monstruo que sale de debajo de mi cama asoma para devorarme y acabar con ésta trama.

Incomprendida. Por mí misma. No por los que me rodean que ven estabilidad en mi mirada, cuando en realidad mi mente cada día es una batalla. Y grito en silencio, auxilio, de manera desproporcionada, mi corazón se hunde en un mar de lágrimas que no dejo que se derramen en cascada. Y aguanto, me las guardo para mí, para mi cielo encapotado, para intentar una y mil veces resurgir de un desierto desanimado. Y lloro, lloro en silencio cuando estoy sola, no representa mi idea de vida cada día que la luz asoma. 

Para mí son días grises, pensamientos en reforma, para encontrar qué es lo que falla y encontrarle solución ahora. Ahora mismo ya, la necesidad me desborda. Me ahogo. Intento coger aire al respirar. pero una bola en la garganta decide qué cantidad de aire puede pasar, y cuál no, mi mente me absorbe. Me corroe, me deriva a una zona dónde no encuentro indicaciones. Y sufro, recuerdo porqué me enganché de nuevo a la vida, y donde antes encontraba luz ahora existe un agujero negro en el que me encuentro absorbida.

Quizás una mochila de reproches, a mí misma, desencajan mi mandíbula. Golpe tras golpe un saco de boxeo que se vacía. Una arenilla que cae al girar un reloj de arena, demasiadas vueltas ya para encontrar la manera de no pesarme más la vida. Pasa el tiempo a la velocidad de la luz y no me doy cuenta de que todo caduca en la vida. Que se acaba el tiempo, que no encuentro remolque, que mi viaje no tiene destino sino que me corrompe, en un infinito vacío, sin soporte, donde se apaga poco a poco mi luz y me descompone. 

Porque sigo agotada sin más, y sigo por inercia, porque no encuentro respuestas en las que descansar mi penitencia, de no saber qué hago aquí, de no saber cómo seguir, de no encontrar un motivo que me haga sentirme feliz.

Así estoy hoy, y viene pasando en días, me canso de empujar del carro de la melancolía. De recuerdos de cuando me encontraba fuerte, de recuerdos de empoderamiento creciente, hoy no me reconozco ante el espejo, hoy quiero recuperar por mí misma mi aliento, Para seguir, para seguir empujando, para saber que vienen momentos mejores y pensar en éstos para estrujarlos. Para sacarle jugo, y aprender de ellos, aunque los malos momentos se sientan eternos.


lunes, 24 de octubre de 2022

Ésta carta es para ti,
Por mucha oscuridad que veas en cierto momento de tu vida, no existe la oscuridad sin luz.
La vida trata de enseñarte, la vida te pone en situaciones, algunas duras, otras extremas pero también te rodea de belleza, que, a veces, por no saber ver y obcecarte en lo malo, no puedes ver.
Para un momento. Pon tu mente en blanco y respira profundo. Date unos minutos. 
Pregúntate cuál es el problema, y apunta, qué soluciones ves. Confía en ti, si la vida te llevó a ése momento fue para que pensaras cómo superarlo, para que vieras todo lo capaz y fuerte que eres para afrontar cualquier situación. Piensa. Desde la calma y hablándote con mimo;
- Tú puedes con todo cariño.
Y es que el poder más absoluto e infinito, lo tienes tú. Tú que dudas quizás de ti, en tu intimidad, en tu yo más personal. Tú. Eres capaz de superar ésto y mucho más.
Porque existe un poder innato dentro de ti que se encarga de darte la fuerza para sobrevivir. Y no tan sólo sobrevivir, sino a aprender.. porque crecerás con el paso del tiempo y mirarás atrás, y te aseguro que estarás orgulloso de ti. De todo lo que viviste, de todo a lo que te enfrentaste, todo lo que superaste y podrás decir;
- Todo lo que aprendí...
Busca la luz. Encárgate de rodearte de gente bonita, gente vitamina que se encargue de alimentar tu yo. Aléjate de personas dañinas, de la gente que no siente empatía, porque no te aportarán nada, tan sólo dolor y baja autoestima.
Y ésta vida es una, de ti depende darle el color que tú sientes. Piensa que la vida son tres días y vamos por el segundo...
Que no se te escape entre tus dedos el tiempo. No te quedes con sentir que has pasado por aquí de puntillas. Quiérete, porque a ti te tendrás toda tu vida, contigo hablas, contigo te ríes, contigo bailas, contigo lloras y sientes que estás vivo. Cuídate, porque tenemos un cuerpo de prestado y embellecete. Por ti, por nadie más. Porque cuando te miras al espejo la única respuesta es tu verdad. Y sabes que vales, vales mucho más de lo que sientes, de lo que te hicieron pensar. Abraza tu cuerpo y dite;
- Contigo a muerte.
Y vivirás situaciones, circunstancias, buenas, malas, amargas. Pero aprende, empapate de lo que sientes, en cada instante contigo de referente. Para conocerte, para aprender, para crecer. Evoluciona y crece, significa que le sacas jugo a todo lo que aparece en tu camino. Llora, grita, canta, ríe, baila, háblale a tu horizonte, a tu destino. Sobretodo habla y comparte, a veces la mente nos juega malas pasadas si te encerraste. Y hay gente que te quiere, te ve sufrir y no sabe ayudarte, pero lo está deseando, sólo enséñales tu sentir más inquietante. 
Existen instantes a tu alrededor, todo en ésta sociedad es autocontrol, sin importar ver que el tiempo dura un suspiro y quizás cuando pares y te des cuenta que es demasiado tarde. 
Mira a tu alrededor, mira al cielo, mira las nubes, mira una flor, siente cómo el viento te envuelve, te roza suavemente y se marcha a buscar otro ser al que abrazar.
Vive con los tuyos, con los que son de verdad. Observa las sonrisas, ésos momentos mágicos de felicidad, que quedarán en tu memoria, y no los grabes para después más tarde, vivelos ahora, en ése preciso instante, y da gracias por tenerlos cerca y gozarlos a tu manera. 
Crece, crece y no pares de crecer. Ésta vida se te dio para aprender, aprende a que todo es por algo, si sufriste fue por algo, no lo dudes nunca, tu vida es una. Tú eres único, única. Y eres libre para saber que tú tienes el poder, sólo tú, de saber cómo sientes las cosas, de lo que te afecta, de cómo lo superes y cómo le sacas jugo a ésa historia.
Cree en ti, aunque tengas voces que no te lo hagan sentir. Cree en ti. Porque te vas a acompañar toda la vida y podrás hacerlo con tu apoyo más infinito.
Y aunque vengan momentos oscuros, que vendrán, lo sabemos sin más, los podrás superar, te habrás equipado lo suficientemente para batallar y dsp ganar. Y llevarte ésos tesoros que simplemente te sumarán. Ya lo verás...
Vive por favor, vive por ti.




Ésta carta es para todas aquellas personas que me dedican unas líneas en privado y sienten o se ven reflejados.
Qué mínimo que un regalo, de mí para ti. Porque todos somos únicos en éste EXISTIR.

domingo, 9 de octubre de 2022

- Encantada, soy Yo

Loca.. . de camisa de fuerza
Incorregible.. sino me aporta un beneficio
Intransigente... con el instinto 
Desafiante... cuando me atacan
Inestable...fuego incontrolado
Fiel... a mí y a los míos 
Atrevida...juego
Intensa...porque soy mi mente
Insistente....porque me importa
Guerrera...porque así sobreviví
Inolvidable...dejo huella
Libre...condenada al dolor
Caprichosa...muchas veces
Mordaz...ataca a los míos 
Insoportable...a veces
Indiferente...no importa
Amorosa...desde que aprendí 
Fuerte....porque mi vida me obligó
Elástica....no me ha quedado otra
Irreverente...yo conmigo
Rebelde...no miran por nosotro
Independiente..ya no soy esclava
Revoltosa...si me lo permite el tiempo
Desobediente...si quiero
Viajera...imaginaria
Sincera... Sin máscara
Emocional...mi naturaleza



martes, 27 de septiembre de 2022

Brotar

Yo no soy una estrella fugaz,
yo soy mi luz en mi oscuridad.
Soy capaz de alumbrar el pozo del que vengo, mi segundo hogar.

Una guerrera de instinto animal,
una felina que asomada está.
Escalo los muros para escapar,
camino por tejados, ésa es mi libertad.

Y lo que pase dependerá de mí
no tengo duda, voy a seguir.
De todo se renace siendo más fuerte.
Creces, creces, creces qué más quieres?

Y lo que vivo ya es cuestión de honor,
mi dolor lo tiro al contenedor...
Ahora me levanto siendo fuerte
se expande ya mi mente divergente.

Quemo mi mundo en mis manos,
broto de nuevo vida sin descanso.
Lo que antes eran cicatrices,
se convierten ahora en alas, yo soy libre.

Mis cenizas huelen a hierbabuena,
a romero, y a las azucenas. 
Mi ave fénix resurge de nuevo
hay mucha vida después del fuego.

Y si volteo y miro atrás, 
Se me fue la olla, quise apagar.
Qué puta locura, con sinceridad
Qué sería del mundo sin mi singularidad.

Establezco hilos, mis intersecciones,
en un mapa apunto mis anotaciones.
Y si no te encuentro en mi recorrido,
quizás en otra vida seas digno.

Puñales que me quito de mi espalda,
ahora juego con ellos en dianas.
Si lo tuviste y no supiste ver,
tiempo de sobra para reconocer.

Ahora no vengas con historias
Me dijo aquél día, aquella, la otra...
No me gusta la gente normal
Prefiero a mis perros, su fidelidad.

Me sobra una mano para contar
la gente que me quiere, que es de verdad.
Quizás me volví muy exigente,
pero no me vale cualquier mente corriente.

Me aburro tanto con la sociedad
que de lianas me quiero columpiar.
Y si es montaña que quiero escalar,
apunto la siguiente sin ésta acabar.

Me trasplanté en tierra libre,
dibujaban solas mis raíces.
Porque crezco a lo exponencial,
me faltan vidas para tan sólo plasmar.

Aquí lo que yo siento en mi pecho,
ése pellizco que me sale de aquí dentro.
Para mundos infinitos recrear
que aunque tengan luz también tienen oscuridad.








viernes, 23 de septiembre de 2022

Hoy llueve

Hoy el cielo soy yo. Llora conmigo, a raudales. Y nubes negras dibujan relámpagos cada vez más cerca, seguidos de un estruendo que rompe en mi cabeza.

Hoy lloro de tristeza y siento rabia porque mi alma se rompe en pena. 
Autovías de posibilidades a escoger que mis lágrimas no me dejan ver. Se empañan mis cristales. Bajo ventanillas buscando un ápice de aire. Doy las luces y no alcanzo a ver un punto fijo que me sirva de referencia en mi estado cognitivo. 
Los parabrisas parecen locos de un lado a otro, con la desesperación de que su trabajo hoy no se ve recompensado, pues ésta es una lluvia torrencial. Caballos desbocados.

Y giro, a ver si éste puede ser el camino, pero no. Un túnel desbordado tiene una advertencia escrita, el agua. 
El agua que me llega hasta la barbilla. Que no me deja respirar. Fugas inadvertidas. 

Así que salgo del coche. Cierro tras de mí la puerta y reposo mi cuerpo en ella. Me mojo, como si hubiera entrado vestida en una ducha fría para ver si mi mente espabila y abre mi capacidad torácica para expandirme. Respira!
Y lloro. Mientras se cala mi ropa en mi cuerpo, sollozo, grito en silencio porque no me sale la voz. Grito en sonido sordo y siento que voy vomito el corazón.

Y no puedo más. En mi pelo corto caen gotas de agua que llego a acariciar con mis manos, y no puedo dejar de tocarme sintiéndome perdida en una tormenta de emociones que me parece sobrenatural.

Una batalla interna que mi cuerpo sufre de nuevo y pasará factura... Sin más.
Funciona así. Funciono así. Sintiendo que me rompo y que me vuelvo a reconstruir.

Una estación de tren, un largo y gris badén que me da para coger carrerilla y coger barandilla de un tren del que desconozco su destino, pero señales en sueños infinitos me avisan de que puedo perderme, pero ésta vez, por escapar de un dolor atronador que no descansa en ésta tormenta.

Llegará la calma, durante la espera, pero hoy no veo de cerca con ésta lluvia violenta.

jueves, 22 de septiembre de 2022

Mañanas

Otro día que abro los ojos. Miro el blanco techo unos instantes y ya no puedo acordarme de si he escuchado la alarma o si mis ojos han dado su primer golpe de estado del día y se han abierto solos por decisión propia. 
No pienso. No puedo. Mi cuerpo está en mi cama, pero apenas mueva nada. Casi ni parpardea. No estamos.

Valoro. Miro al cielo por mi ventana a ver qué color ha decidido ponerse hoy. Las hojas de los árboles se mueven, y una suave brisa mañanera hace que se estremezcan mis piernas, e involuntariamente ellas solas, deciden taparse.
Oigo cantar a los pájaros, y la vecina del bloque de enfrente ya relincha a su nieta pequeña que se tome la leche. 

Permanezco inerte. Aunque mis sentidos agudizan y los sonidos cotidianos me devuelven a la realidad? A una realidad? Ésta quizás? La que se llama ahora "normalidad"?
A veces difiero. Y otras muchas sólo por aburrimiento.

Me autoescaneo buscando agujeros negros donde exista un dolor persistente. 
- Ahí estás. De momento te comportas eh..
No me des mucha traya hoy y nos llevaremos bien...

Poco a poco me estiro. Alcanzo sensuales siluetas sin ánimo de lucro propio. Pero son movimientos en los que se ve atrapado mi cuerpo y siento un bienestar interno en el que encuentro placer.
Esos pequeños placeres de la vida...

Recojo todo el poder de mi alma de buena mañana y me siento en la cama. Toco con mis pies en el suelo y los miro. 

- Vamos, tú puedes nena. Viniste para dar caña en tu mundo. Dale.

Datos personales