Yo

domingo, 7 de agosto de 2011

Optimismo

"La esperanza es lo último que se pierde"."Ten fe". ¿Dónde van a parar todas y cada una de éstas frases hechas a consciencia, o no, para "intentar" subir algo la moral de alguien con los ánimos caídos? En saco roto. Sobretodo la de "ten fe". ¿Fe? ¿En qué? Podríamos debatir largo y tendido sobre la palabra "fe", sobretodo a lo que hace referencia... Sobretodo a eso...

¿Realmente si se tiene fe se curan las heridas? ¿Los dolores? ¿Los muertos resucitan? ¿Si tengo fe dejaré de necesitar la maría que hace evadirme en mi día a día de éste mundo donde mires donde mires todo es surrealista? Se supone que tengo que tener fe en "alguien" o en "algo" extrasensorial que... ¿Me ayudará? ¿Porque está ahí para ayudarnos y "guiarnos"? (guiarnos... esa ha sido buena...) ¿Quién me guía cuando estoy perdida? Quizás es que como nunca fui creyente y por lo tanto me negué a asistir a todos y cada uno de los rituales exigentes para llevar un vida "libre de pecado" pues no me dieron la palabra mágica para comunicarme y pedir ayuda... ¿Pides número? ¿O cómo va ésto? Por que si se supone que tiene en cuenta todas y cada una de las peticiones que tenemos todos... Somos muchos... ¿Quién me asegura a mí que me ha escuchado? Digno de debatir...

Y si no, existen esos lugares, donde se congregan todos los "creyentes" a rezar y a tener fe. Allí donde uno va y se supone que siente cierto bienestar por entrar, donde hay un señor con sotana y te bendice "In nomine Patris, Et filii, et Spiritus Sancti. Amen", (eso el que se hace el "interesante" diciendo 4 palabras en latín, pero la gran mayoría le basta y sobra con decírtelo en la lengua común). Claro, a éstos personajes se les pasan muchas cosas por alto... Ciertamente se les perdonan actos, curiosamente, que ellos mismos predican evitar...
Eso es algo que me hace perder la fe en la palabra fe. Si se supone que representan a esa incógnita extrasensorial de la que hablábamos, y dicho sea de paso, éste tiene unos mandamientos a los cuales "nos" debemos acatar... ¿Qué hace un cura dándole por culo sin condón a una monja cada noche en sus aposentos? Cogiéndola de los "hábitos" mientras ésta le come la polla y le repite una y otra vez entre dientes apretados "sí... sí". Menuda panda de hipócritas que están echos todos. Sumándoles a ellos todos los que se congregan a rezar domingo tras domingo, aparentando ser o hacer algo que ¡ni de coña! hace nadie...

La palabra fe pierde credibilidad. Y aunque dejemos a un lado toda la parafernalia que éstos antros representan, si sólo nos fijáramos en lo "extrasensorial"... prefiero pensar que venimos del mono (que todavía quedan muchas y muchos por ahí danzando, y que podemos dudar de su esperada evolución, que pueden dan constancia de ello ). Así que prefiero quedarme, como lo he echo toda la vida, con la teoría de la evolución y la transmisión de los caracteres adquiridos como origen de ésta.

Así que prescindiendo de la palabra fe, y de la palabra esperanza, ya que es otra de las tres virtudes teologales, juntamente con la de caridad... me quedo indudablemente con la palabra optimismo.

Como valor, es la idea del ser humano de siempre tener lo mejor y conseguirlo de igual manera, a pesar de lo difícil de algunas situaciones siempre encontrar el lado bueno y obtener los mejores resultados. Desde el punto de vista de la inteligencia emocional, el optimismo es una actitud que impide caer en la apatía, la desaparición o la depresión frente a las adversidades.


- ¡Una de optimismo en vena!
- ¡Oído cocina!


jueves, 4 de agosto de 2011

En mi interior

- ¡Pueden ayudadme! ¿!Puede alguien ayudadme por favor!? ¡Por favor!

Nadie me escucha. Grito desde mi interior con la boca cerrada, pero nadie me escucha. Es inútil. Ni siquiera perciben mi decadente existencia. ¿Cómo me van a escuchar gritar? ¿Cómo me van a oír pidiendo ayuda? Mi alma grita a oscuras. Y mi corazón amenaza con dejar de latir si nadie acude a mí, en mi ayuda.
Sentada al lado de la ventana. Viendo pasar la gente como quien observa hormigas insignificantemente. El aire acaricia mi piel, de ojos cerrados e inclinación hacia arriba, logro sentirme viva por unos minutos. Abro los ojos poco a poco. Inhalo de mi cigarro, dejo entrar el humo en mis pulmones incapacitados. Maltratados. Pero la sensación de bienestar bien merece la oportunidad de sentirme algo bien en ciertos momentos. Aunque luego repercuten mis actos...

Me siento cansada. Una rara sensación de opresión hace sentirme aplastada. Desubicada. No encuentro el punto exacto en el momento exacto hace demasiado tiempo y no sé dónde empezar a buscarlo. Perdí el norte hace tanto...

Intento buscar una referencia clara. Y entonces pienso en ti. Tú que me das esa sensación de bienestar cada vez que sé de ti. Ojalá pudiera dejar de imaginar y sentirte cerca de mí. Difícil es el sentir. Difícil determinar en qué situación me encuentro en ésta, mi soledad. Difícil manipular sentimientos caídos en saco roto, sin más. Cierto dolor y sufrimiento crea el sentimiento de vacío que dejas en mis adentros cuando tus besos caen en el recuerdo. Recuerdo casi imaginario por otra parte.

¿Vendrás a por mí? ¿Vendrás a ayudarme?

Creo que seguiré en el intento de imaginar que hoy te tengo. Mañana no sé qué pasará, y al siguiente, ya se verá...

Sólo que algún día es pobable que ya no piense en ti. Y que cuando vengas a rescatarme ya no esté aquí...
¿Quieres pensar en mí y venir a rescatarme?



miércoles, 3 de agosto de 2011

Proxima Estación

Fotogramas


Miras hacia atrás. Recorres tu vida fotograma a fotograma y recuerdas con nostalgia. Como si lo que has vivido ya hubiese sido lo mejor que te ha pasado. Recorres tu mente en el tiempo como si fuera una gravación en 8 mm. Sólo ves risas. Los malos momentos se han quedado en el anonimato de por vida. Jugando con tus abuelos en la orilla, comiéndote la merienda (pan con azúcar y mantequilla). Tu primer beso. Las trastadas con los amigos. Las cogorzas pilladas cenando tranquilos, tocando la guitarra. Los libros. La música, esa sensación de evasión al sentir perder la razón. Hacer el amor. Sentir un escalofrío por mi cuerpo cuando sientes determinada sensación. Piensas, ¿Y ahora qué? A partir de ahora... ¿Qué...? Pues a partir de ahora soñaré lo que quizás no viva en un futuro incierto. Intentaré vivir el momento degustando lo que hoy siento. Me perderé en la idea de que todo quedó en un intento, y que fue bonito en determinados momentos. Me reiré. Gritaré. Saltaré. Cantaré. Tocaré. Me hundiré en el mar experimentando esa sensación de purificación en mi cuerpo. Escribiré. Haré el amor como nunca lo he echo. Lloraré. Vibraré. Me quedaré inmóbil sintiendo el viento. Abrazaré como si fuera siempre el último momento. Fumaré. Beberé. Me emborracharé. Diré "te quiero" como si fuera ése preciso instante el último momento. Como si el recuerdo que me lleve curara todo dolor en mi corazón, por la partida, por el adiós.

Fue bonito mientras duró..

lunes, 1 de agosto de 2011

- ¿Puedo disparar ya?.....................

- Pues sí, le quedará bien...
- ¿Verdad? Ya decía yo.....

Y sigo pensando que mejor debería de poner una bomba en el centro comercial para que mañana recibiera una llamada de mi encargada que me dijera;

- Han volado el centro comercial. No hace falta que vengas a trabajar hoy...

Mientras tanto sigo pensando que mi porvenir aún está por venir... Y que me espera un mundo mejor donde pasar las horas muertas de una jornada de trabajo establecida como indefinida.



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