Yo

martes, 4 de enero de 2022

Mi despedida, para ti firmada por mí

Ahora me levanto de mi cama con unas ganas de mandar a chupar a la mitad.
Ésta personaja me decía que yo no valía para ésto y, ahora, tengo mi cabecita reformada. Agua pasada. 
Ya no quiero diazepan en mi cabeza pero sí la botella  en el minibar. Hace poco quería una charla, sabes quién va a dártela, guapa? Eres agua pasada.
Mira que yo lo intenté, y cada vez que lo intentaba me costaba trabajo.
Cojones, esfuerzos y sed. -Hice amigos, lo ves? La fe me los trajo. Hablo de mí, de mi sueño de crecer, si vinieras conmigo hasta te enseño un atajo. 
Fue lo que no hablo por esa boca que me dio de comer y hoy le duele verme dentro del ajo. Es agua pasada. Página fuera. La vi, me miró, curiosa manera, fue una conexión rara, ya no me miraba a la cara siquiera. Nos dieron las 11h, las 12h y las mil y ahora no nos damos ni un poco de pena. Todo es agua pasada de un mes de abril y no el plato de clavos que como en la cena.

Hoy la vida me ayudó, hizo que supiese ver, lo que es agua pasada ya no tiene que volver. Agua pasada, lo siento mujer, eres agua pasada. Agua que fue y que no va a regresar, te di lo que tuve no tengo nada más. Son 33 años de mal, lo puedes  adivinar, verdad?

Por ser novedad, se metió en el hondo y no supo nadar, la ola la dejó atrás y no dejó de tragar agua salá.
No quiero saber nada más, no guardo tu número ya. Nos conocimos y no pasó nada más, no nos tenemos nada que aportar, es agua pasada. Una que se llama Patri tiene firmado en LA repisa: "ahora sólo te miro y me das... Me das más pena que risa".

Con la edad que tengo y con todo lo que tengo, créeme, te podría vacilar. Qué poquitas cosas me quedan por pagar y no te hablo de nada material. No quiero visitas a través de un cristal, he vuelto más Patri, menos avatar, escribo a morir ya no escribo a matar, quise digerir y volví a vomitar. Es algo que fue y no va a regresar.



Fin.

lunes, 3 de enero de 2022

Blanco y Negro

Mis días pasan. Mi campo de visión ve la vida pasar entre el blanco y negro, y color.
Una ráfaga de disparos en formato raw consigue una foto real del punto de extracción. Me extrapolo. Mi cuerpo físico se mantiene en el mismo plano, pero mi mente no coincide en el mismo lugar.
Viaja. Me encuentro en un negativo ya deteriorado por el paso del tiempo, pero éste tiene la maldición de obligarme a estar presente en la foto. 

Una secuencia de imágenes crean un movimiento continuo de desgarro en mis entrañas. Me encuentro in situ. 
Atravieso mi terror más absoluto entre llamas, soy consciente de que no puedo perderme, porque tengo que encontrarla y rescatarla. Ha llegado al límite. Ha pensado en abandonar y quemándome viva en el infierno, renazco de mis cenizas cuál Ave Fénix. Es necesario.

Me encuentro en una habitación pequeña que apenas puedo recordar. La imagen es distorsionada. Blanco y negro. Recuerda a una película antigua, alguien parece darle a la manivela del proyector. Su lentitud, a veces, resulta dañina.

Una enorme y oscura sombra tiene a la niña mirándolo de pie. Es demasiado pequeña. Su media sonrisa desmesurada y ésos ojos del mal no hacen más arder en la oscuridad y que mis uñas se claven en las palmas de mis manos. Sangran. Tiemblo en convulsiones. Mi temperatura baja y el aire poco a poco deja de entrar en mis pulmones, ellos mismos ejercen una apnea que me deja varios minutos sin respiración. Es raro porque cuando dejo de respirar mi dolor descansa. Casi es un descanso placentero. 

He sentido ésa clase de placer antes y no es bueno. Buscas desenchufarte y descansar, sin más. Crees que todo está bien. Pasamos lo que pasamos, vivimos lo que vivimos y creo que fue hasta bonito! mientras duró... Agotados, recurrimos a la apatía más absoluta sólo por el esfuerzo humano de poner un pie en el suelo cada mañana. Dícese mañana, como tarde, como noche o madrugada.
Te anulan. Te vejan. Te hieren. Te rompen. Te machacan. Y esperan desprenderse de ti. No te ves más que algo, no alguien, algo, que nada tiene derecho a sentir. Te sientes en deuda con la vida. Te exprimes gota a gota retorciendo tus manos hasta rozar la quemadura, porque crees deber "algo" a "alguien" por vivir.
Cargar un peso como ése y a medida que pasa el tiempo su indudable aumento, acaba pasando factura. 
Son muchas heridas que lamerme, curar y reponerme. 
Aparto ésa sombra con ira. Cojo a mi pequeña y me la llevo en brazos mientras mi mano derecha apoya con delicadeza su cabeza sobre mi cuello, con el único fin de ahorrarle ver más dolor.


Millones de escenas atormentan mi cabeza durante el día y agotada me siento de reptar por el suelo sin apenas aliento. Sentir que mis dedos no me acompañan y no se clavan en un asfalto lava. Me siento destruida. Mi fuerza desfallece. 
Pero me alimento de nuevos momentos. De bonitos recuerdos y gente que me quiere.

Va por mí, por los míos que sufren conmigo y por el simple derecho a vivir. Ésta vez de verdad.




domingo, 2 de enero de 2022

Maestro

Wow pare, qué vacío nos dejas... Siempre he sabido que eras importante para mí, pero tanto!? No tenía idea del vacío que me dejas. Pues sí, es así. Te hecho tanto de menos. No quiero pensar que no voy a oírte decirme "es que eres una niña chica!" Sé que te voy a escuchar de vez en cuando y sé que me lo vas a decir cada 2x3 como no tengo remedio... Sabes que ya te oigo decírmelo y me río sola. Ésa es tu magia.

Nos quedamos todos en paz porque ya eres libre. Ya vuelves a sentirte tú, sin ataduras a un cuerpo malherido al que la vida golpeó fuerte y demasiado joven. Pudiste con ello y más, por tu coraje, por tu valor y por tu cometido; regalarnos a los tuyos tu visión del mundo. 

Con el humor más maravilloso del mundo, no te permitías decir a nadie lo mal que estabas "jodido pero contento", esa era tu respuesta en, por cierto, no demasiadas ocasiones. Siempre bien. Y tu sonrisa.

Por ello te admiro y me faltan vidas para reverenciarte x tu esfuerzo y dedicación. Me quito el sombrero. Todo es aprendizaje. Todo es según el punto de vista con el que juegues, no?

Eres todo un maestro, fuiste Jedi y nosotros tus padawans.
Al partir, cuando decidiste pedir partir, porque lo sabemos. Sabes que lo sabemos. Pediste que te vinieran a buscar porque creíste en nosotros, y nos viste preparados para emprender nuestro nuevo camino. El crecimiento personal, el amor y la valentía. Subimos de rango. Tranquilo, está bien, todos hemos hecho un sobre esfuerzo rebuscando de donde no encontrábamos más que vacío, y hemos abrazado juntos tu sabiduría. Estamos más unidos que nunca y como solías decir "todos para uno y uno para todos". Una piña.

Has dejado tanto amor... ¿Eras consciente? Cuidaré de la mare, sabes que no me sale no hacerlo. Y estaré ahí siempre para tus poyuelos. Tus hijos, a quién  cobijaste entre tus alas y ahuecaste para que crecieran y se convirtieran en lo que son hoy. Luz.

Te lo debo. Os lo debo. Pero no xq deba, sino xq me sale del corazón. Porque el amor se cuida con amor y tú de eso nos has dejado las arcas llenas, para siempre. Para los restos. 

Porque vives en cada uno de nosotros y nos has dejado el legado más bonito. Tu legado. El de la verdad, la honestidad, la pureza, la naturaleza, el amor por los nuestros y sobretodo a la vida.

Maestro, Diego se quedó con ganas de más. De conocerte y disfrutarte más. Créeme que es sentido. Y me duele que no haya podido, porque sé a ciencia cierta que hubiera disfrutado tanto... Cuando hablábais se dibujaba un bonito recuerdo que no dejaba más que un rastro de disfrute. Te queremos.

Estoy aquí, siempre estarás en mí, si quieres venir a verme ven, no haré más que agradecerte. Te lo vuelvo a decir, te echo de menos. Y lo que me queda. Pero algún día nos volveremos a encontrar y estarás de pie, sano! Nos daremos mil abrazos, daremos paseos y hablaremos de la vida, como hacíamos, como hacemos, como haremos... Toda la eternidad.

Siempre tu ahijada. Descansa, ahora sí, ya en paz. Volveremos a estar todos juntos, y lo sabes.

jueves, 6 de julio de 2017

Mañanas

Son las 7.30h de la mañana. Asomo a la ventana. Cielo despejado. Otro día de asfixiante calor. Me preparo mi necesitado café con leche, y mis pies descalzos me llevan al balcón. Un taburete me espera y mi ansiado cigarrillo matutino. Hace un rato ya que amaneció y las calles se abrieron. Una ligera brisa fresca hace erizar mi piel, un escalofrío recorre mi cuerpo recién levantado. Me encanta esa sensación de despeje. Tres o cuatro almas recorren la calle. Absoluto silencio. Es tan agradable sentir tus pensamientos con absoluta nitidez...

Mi taza blanca, tan solo decorada con mis uñas pintadas en rojo sangre, reconforta mis entrañas con un ansiado calor. Llega el matadero. Puntual como siempre. Furgón de muerte. Se abren las puertas y aparecen los cuerpos. Colgados, mutilados, despellejados. Una atrocidad para veganos y vegetarianos. Camión descargado.
El sol empieza a asomar. La calle seca su baldosa mojada por la humedad, y dibuja sombras, de diminutas personas que madrugan su ansiedad.

El tiempo pasa y poco a poco una fila de hormigas desfila sin apenas pestañear. Obedientes a sus puestos, sin rechistar, y si lo hacen más vale que no se escuchen, pues puede peligrar su puesto y todos sabemos... " que la cosa está muy mal".
Cierro mis ojos y respiro, sintiendo el aire cómo acaricia mi cuerpo. Tan sólo dura unos momentos, pues saludos matutinos y conversaciones sinsentido empiezan a atormentar el silencio de un nuevo día. Olla de grillos. Llegó el momento. Mis pies me llevan dentro. Cierro la puerta, de nuevo silencio. Y no queda otra opción, que el aire acondicionado.

lunes, 30 de noviembre de 2015

Lamiendo heridas

Mi corazón está asfixiado por el estrangulo de mis entrañas. No paramos de recibir hostias a diestro y siniestro poniendo una mejilla y después la otra. Piel enrojecida, irritada, golpeada y dolorida. Pero aquí seguimos, chulos como nadie nunca hubiera dicho. ¿Alguien da más? ¿Quién dijo que estábamos solos? ¿Quién dijo que no pudiéramos lamernos las heridas los unos a los otros?
Eso es precisamente lo que hacemos; abrazarnos, animarnos, respaldarnos, besarnos y querernos. Pues no hay mejor remedio que los amigos en los desgarros. Jodidamente orgullosos de la vida que,aunque hoy no sea igual, en el pasado llevamos, porque viajamos, conocimos, jugamos, amamos, cantamos, bailamos, gritamos, fumamos, bebimos, nos drogamos de aquello que se conoce como vida. Y que nos quiten lo bailao! Seguimos en pie de guerra luchando por una supervivencia en la que cada sentimiento vivido es bonito. Todo es fácil y difícil de llevar pero la sonrisa, la sonrisa amigos nadie nos la va a arrebatar... porque nosotros contestamos así. Sonriendo. Dedicándole piropos a este jodido mundo que nos cargamos día a día y que sólo nosotros somos conscientes, quizás, de la mierda a la que nos "invitan".
Porque nosotros no estamos solos. Somos gatos de la noche maullando en lo desamparado, que arañamos y trepamos por los nuestros si hace falta. Por que no hay nada como mirarnos a la cara y sin decir con palabras sentir lo que sentimos, ese amor de amigos que nos reconforta y nos protege las espaldas.
Como siempre os digo... os quiero amigos.

miércoles, 28 de enero de 2015

Mordaza

El poso del café en mis ojeras acumula ya noches en vela. Atada de pies y manos, con camisa de fuerza. Vomito pastillas. Rojas, verdes y amarillas. Y en mí, ráfagas de viento ondean al hueco donde mi silencio habita. Alguien me mira. Con cierta tristeza y melancolía. Pues lágrimas recorren despacio el rostro de mis mejillas. No sé si pedir ayuda o gritar con ira, no tengo fuerza para romper los grilletes y sentir mis propias heridas.
Atormentan voces mi cabeza que susurran a mis espaldas, sombras oscuras acechan en mi mente desordenada. Y grito desesperada con mi boca, apenas ya dibujada, que se acabe el silencio ensordecedor que azota mi corazón.
Busco y rebusco en mis entrañas. Me encuentro diminuta y arrinconada. Acorazada con un débil cuerpo que apenas soplas se lo lleva el viento.
Protegerla quiero.

domingo, 26 de enero de 2014

Tiempo después...

No había albergado nunca en mi pequeño cuerpo tanto dolor. Tan siquiera era consciente de lo terrible que resulta. Quizás dolor de otro tipo, llámalo emocional, sentimental, anímico. Físico nunca. Tanto que parece morir tu mente en un bloqueo constante en el que tu ser, tu esencia, parece morir lentamente en la agonía de no encontrarte a ti misma.
Aprende a vivir de repente, pasados tus treinta años, de una manera totalmente distinta. Es tan difícil...
Nos quejamos de que vivimos deprisa, realmente lo hacemos, y más aún los que poseemos inquietud, aquí, en nuestra azotea.
Mil ideas que revolucionan tus archivos ejecutados y tantos otros aún por ejecutar.

Para de repente. Es imposible. Pero tus fuerzas caen, y tu rendimiento aún más. Y tu cuerpo poco a poco se va ralentizando. Tanto que llega un momento en el que el dolor, el malestar, tu percepción bloquea tu mente extraordinariamente. Y parece que mueres. Mueres tú. Todo es apatía. Todo es desidia. Todo es un foco de mierda que no entiendes muy bien por qué tu cuerpo tiene que estar ahora así. Y lo fatídico es que ya te había avisado mucho antes, pegándote en la nuca pequeñas collejas a las que no habías tan siquiera prestado atención. Luego caes, en lo importante que es tu cuerpo, tu funcionamiento diario, pero ya es demasiado tarde como para que ahora lo quieras arreglar quizás descansando unos días.
Aprende a vivir con dolor y cansancio crónico. Con el deber de administrar la dosis nerviosa precisa para cada situación y emoción. ¿Que aprenda? ¿Cómo narices se hace eso? Alguien para quien el nerviosismo ha sido el motor de inyección.

Afortunadamente llega un día en el que no aguantas más la respiración en lo más hondo de tu ser y por cojones tienes que impulsarte, sacar fuerzas de donde no encontrabas antes, salir a coger aire y respirar. Es tan importante respirar. Respirar tu alma, todo aquello que te describe. Tu carácter, tus aficiones, tus gustos, tus motivaciones, tu deseo de querer más y más, solo para ti, para que pequeñas cosas te hagan sentir feliz.

Para agradecer con una simple sonrisa todo aquello que te hace sentir... viva. Viva sí. Por que aunque no mantenga el ritmo que mantenía antes, lo importante al fin y al cabo es ser constante. Constante para ti. Para seguir adelante por que simplemente quieres seguir... ahí.


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