En ciertos momentos, como los de ahora, en los que mi mente corre por un subconsciente y mi cuerpo por otra onda, puedo analizar cada una de las percepciones subyacentes que mi alma siente. Puedo experimentar cada una de las sensaciones, que raramente, se disfrazan de emociones complacientes hacia un cuerpo extrañamente raro, que no se siente normal. Que procura hacerse un hueco en lo paranormal, que no deja de ser atrayente.
¿Soy yo, la que se disfraza interiormente? ¿O son mis emociones que procuran abstraerse de situaciones que racionalmente son anormales socialmente?
Sólo puedo contestarme a mí misma. Pues estando en estado decandente aparecen criterios anímicamente, correctos o incorrectos, que circulan por una vida de desespero. Por una vida plagada de incógnitas que interiormente no se encuentran. ¿Quieres ser tú la persona que dé rienda suelta a tal desbarajuste?
En mi cama suenan campanas holgadas de situaciones en las que se replican tu nombre. Campanas que hacen sonar su grito de auxilio. De incertidumbre.
- ¡Ayúdame!
A ser yo. A gritar mi nombre. A nombrar cada una de las decadencias de un silbido llamado vida. Donde todo se intensifica. Donde aparecen pronombres que cobran tal importancia desmedida que crean significado a un alma perdida.
- ¡Ayúdame!
A ser yo. A no sentir dolor. A creer en mí misma y a no retractarme en la acción.
- ¡Ayúdame!
Por favor..
Yo
viernes, 25 de noviembre de 2011
martes, 22 de noviembre de 2011
domingo, 20 de noviembre de 2011
Sensaciones
Un rato ameno. Con unos amigos tomando unas cañas, y yo en mi mundo paralelo. Delirando sobre un pensamiento extraño, tú. Pensando en tus manos acariciando mi piel que quema otra vez. Que harde en deseos de saber si piensas en mí como yo lo hago en ti. Y humedezco. Valorando la idea de que tus dedos resbalen por mi espalda hasta llegar a la trastienda. Allí donde se encuentra el deseo. Allí donde guarda silencio todo lo que guardo dentro. Experimentando sensaciones que más tarde evalúo sin remedio.
Y me besas. Como si fuera la última acción que realizaras en este submundo de razón. Como si te fuera la vida en ello. De estraperlo. Con la magia de lo pensado, sentido e imaginado. Como yo te deseo a ti. Como irremediablemente me haces sentir. Una hoguera humana que desprende humo al revivir.
Y bebo de mi caña fría. A ver si apaciguo a las olas, con sus idas y venidas. A ver si apago el fuego que recorre mi cuerpo cada vez que te pienso. Cada vez que imagino que entras en mí de nuevo.
Trago. Inconscientemente abro mis piernas y estremezco sin quererlo al imaginarlo. Desgarras mis muslos atrayendo cada sensación de desenfreno. Custodiando cada parte de mi ser como si se tratara del tesoro a defender.
Y me pierdo...
Y me besas. Como si fuera la última acción que realizaras en este submundo de razón. Como si te fuera la vida en ello. De estraperlo. Con la magia de lo pensado, sentido e imaginado. Como yo te deseo a ti. Como irremediablemente me haces sentir. Una hoguera humana que desprende humo al revivir.
Y bebo de mi caña fría. A ver si apaciguo a las olas, con sus idas y venidas. A ver si apago el fuego que recorre mi cuerpo cada vez que te pienso. Cada vez que imagino que entras en mí de nuevo.
Trago. Inconscientemente abro mis piernas y estremezco sin quererlo al imaginarlo. Desgarras mis muslos atrayendo cada sensación de desenfreno. Custodiando cada parte de mi ser como si se tratara del tesoro a defender.
Y me pierdo...
Decadencia
No me entenderán. No podrán ponerse en mi piel ni llegarán a sentir lo que yo siento. No podrán llegar a imaginar lo que yo pienso, imagino o creo. No llegará nadie a hacerse una idea de lo que pasa por mi cabeza. Nunca. Mientras alguien lo intenta, sigo en mi idea firme de permanecer bajo sospecha, de sopesar cada gesto, cada palabra, cada caricia, cada idea. Analizando. Millones de conectores entre sí facilitan la llegada de cada significado a mi centro de recepción. Siendo así evaluados como descartado, posible o interesante.
-Procura no abrir la boca si no vas a decir nada inteligente, puede que tu subconsciente te delate regalándome una estupidez hiriente. Sorpréndeme acaparando toda mi atención en ti, y no hagas que mi mente se disperse en dos minutos de asfixia oyente.
-Procura no abrir la boca si no vas a decir nada inteligente, puede que tu subconsciente te delate regalándome una estupidez hiriente. Sorpréndeme acaparando toda mi atención en ti, y no hagas que mi mente se disperse en dos minutos de asfixia oyente.
viernes, 18 de noviembre de 2011
...
Las puertas del cielo no abren para mí.
Mis alas rotas hacen que pierda el vuelo.
Estoy cayendo...
No sé si podré aguantar este sin vivir que tengo,
Ésta vida entre barrotes de hierro,
Ésta ciudad de cuatro paredes que me absorbe lentamente el cerebro.
Entre tejados anda el juego.
En la cornisa de la decimoctava historia.
Un paso, otro paso y miro sin remedio hacia abajo.
Sin mirar hacia arriba que es donde se encuentra mi alma perdida.
Deambulando en círculos imaginarios.
Cansada de sentir siendo ciega,
Cansada de ahogar las penas en la botella.
Cansada de bloquear emociones, escapando.
Cansada de chillarle al viento a grito pelado.
Un paso, otro paso
Y le grito al vacío que me arrope en su regazo.
Mis alas rotas hacen que pierda el vuelo.
Estoy cayendo...
No sé si podré aguantar este sin vivir que tengo,
Ésta vida entre barrotes de hierro,
Ésta ciudad de cuatro paredes que me absorbe lentamente el cerebro.
Entre tejados anda el juego.
En la cornisa de la decimoctava historia.
Un paso, otro paso y miro sin remedio hacia abajo.
Sin mirar hacia arriba que es donde se encuentra mi alma perdida.
Deambulando en círculos imaginarios.
Cansada de sentir siendo ciega,
Cansada de ahogar las penas en la botella.
Cansada de bloquear emociones, escapando.
Cansada de chillarle al viento a grito pelado.
Un paso, otro paso
Y le grito al vacío que me arrope en su regazo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
