Cuando entraba en el supermercado sentía la necesidad de mirar a cajas. Por si casualidad había coincidido con su turno y la vería cobrando pocos minutos más tardes. Al primer golpe de vista nunca la veía... así que se dirigía a por lo que necesitaba comprar directamente. Un cartón de leche, un cartón de zumo de naranja, huevos, un pimiento rojo, un pimiento verde, un calabacín, una berenjena, salchichas, cuatro iogures y una Xibeca. Se dirigía a caja. A perder el tiempo. Los veraneantes establecen un monopolio, tegiendo una red prolongada, haciendo que tu rutina incremente en un tiempo considerable.
Se la había encontrado las últimas 4 veces que había bajado a comprar y no había podido evitar reírse con ella, dedicarse unas palabras graciosas y despedirse hasta la próxima. Realmente deseaba encontrársela trabajando... realmente deseaba verla.
Y ahí está... De repente no le importa el tiempo que tenga que esperar, de repente una sonrisa se dibuja en su rostro buscándole la mirada a esos ojos grandes y abiertos color miel que desprenden ternura y al mismo tiempo alegría allá donde miren. A conjunto con su sonrisa que permanece inalterable. Graciosa estampa por sus dientes mellados y su carita tierna de chica atenta.
Dos turnos y llegaría el suyo. No sabía por qué le llamaba la atención de esa manera..
- Hola
- Hola guapa
- ¿Me das dos bolsas?
- Claro, pero te cabrá todo en dos?
- No, ¿verdad? ... Bueno, dame tres entonces...
- Sonrisas -
- Miradas -
- Seran 14,95€.
- Ten.
El mundo se para unos segundos. Sus ojos se miran y parece que la clienta de atrás, la que ha estado dando por culo desde que llegó, ha dejado de existir. No vive nada más a su alrededor. Sólo sus ojos y sus manos que vuelven a rozarse.
- Vale. Aquí tienes. Que tengas un buen día..
- Tú también..
Las palabras "que tengas un buen día" retumbaban en su cabeza produciéndole una sonrisa de oreja a oreja, incluso unos metros andados tiempo después. No sabía cuándo debería volver al súper pero esperaba de nuevo verla en caja y volver a sentir sus ojos como se clababan en su mirada con aquella dulzura y, curiosidad tal vez, a la vez.
Realmente creía que había existido un feeling especial entre las dos. Las miradas, a veces, dicen mucho más que las palabras... hasta el momento pronunciadas...
Yo
sábado, 2 de julio de 2011
domingo, 26 de junio de 2011
Escapar
En constante movimiento, atajo, corro y vuelvo a cojer aliento. Para volver a huir, a escapar. Quizás de mi propia vida, quizás de mis heridas. Quizás de la realidad. Apoyada sin fuerzas en la ventanilla, con mi mente marchita, sufro los baches a destajo de ésta carretera, mi vida. Con billete a ninguna parte, con todo el tiempo del mundo, o no, a desesperarme, por encontrar un destino, un sentido a éste trayecto dividido entre mi alma y corazón pegando gritos. Gritos desgarrados en el olvido, donde me encuentro de nuevo perdida, evitando seguir una dirección hacia la nada, esa que se acerca paso a paso sin echar la vista atrás por si algo la sigue quizás. Una única parada. La que me lleva a tí. La que me hace sentir que sí o sí, sigo estando viva.
jueves, 16 de junio de 2011
Caricias
Me estremezco al sentir tus dedos recorriendo los dibujos que adornan mi piel.
Me estremezco cada vez que me besas suavemente el cuello floreciendo el vello al erizarse sin ley.
Siento tus latidos que derivan a un infinito, a un lugar sostenido, allí donde alcanzan su plenitud en el delirio.
Siento que me abrazas con desespero como temiendo con miedo que se acabe este momento.
Vibra mi cuerpo al notarte, al acariciarme, al sentirte, al desorientarme.
Vibra mi mente por un enloquecimiento producido por la sensación de sentir tu respiración rozando mi oído.
Deseo encadenarte a mi cuerpo, utilizando mis piernas, mis brazos, mi desenfreno.
Deseo ser dueña del tiempo, tener poder para detenerlo en éste preciso momento.
Quiero diluirte en mis adentros, ahogarte en el placer que hoy por tí siento.
Quiero percibir tu decaída, la que sientes al entrar en mí, por el vaivén de tus idas y venidas.
Necesito tenerte una vez más. Como droga que apacigua todo malestar.
Necesito alimentarme también. Acumular sustento que ayude a aguantar hasta próxima dosis. Sufrimiento.
Detenerme en el sentimiento que expreso, augurando bellos instantes que proporcionen entendimiento.
Detenerme en el núcleo de tu cuerpo y demostrarte que eres el aire que proporciona mi aliento.
miércoles, 15 de junio de 2011
Huracán
Mi alma en standby. Un huracán de sentimientos, emociones y sensaciones azota mi vida de repente. Encontrándome hoy en el epicentro. Sabiendo que todavía debe llegar otra sacudida aún más fuerte. Sabiendo que dentro de poco todo pasará y reinará la calma. Ésa que tanto ansío. Ésa que tanto busco y no encuentro nunca. Ésa que me permita permanecer, al menos diez minutos al día, encontrándome conmigo misma. Conociéndome un poquito más. Mimándome quizás. En la soledad de mi silencio.
Acontecimientos circunstanciales colaterales que benefician determinado aspecto. La vida. La que da tantas vueltas sin saber dónde acabarás, y con quién, cierto día. La magia. Sin medidas. Lo que hace divertido que estemos en éste mundo día tras día. Tremendamente absurdo, el vivir sin sentir en estado puro.
Por los momentos vividos, y que quedan por vivir. Por pasar tormentas y esperar la calma. Por caminar por carreteras olvidadas. Buscar en el culo de la botella, donde ahogas las penas. Acariciar cuerdas de guitarra. Lanzar una moneda al aire y esperar que la suerte te traiga. Fumarte ese cigarrillo que tus pulmones ataca, pero ¡qué coño! Inhalo con encanto. Sintiendo los besos que te regalan de vez en cuando. Los orgasmos alcanzados en la locura del desenfreno y/o el desengaño. Las palabras que acarician tu alma al sentir cantarlas, provocando un delirio innato.
Sintiendo.. Viviendo..
Rubio
- Te he echado de menos...
- ¿Si? No sé si eso es bueno o es malo...
- Supongo que como quieras mirarlo... simplemente. Pero como eres un escéptico de mierda. Y te rallas por todo... pues... supongo que malo para tí...
- Bueno, tanto como malo...
- Bueno, solo me apetecía decírtelo.
- Bien, está bien que no cohibas tus emociones.
- Voy a decirte algo más... Sé que tú también. Sé que piensas en mí, ocasionalmente. Como yo en tí. Y sé que estás agusto. Que me vas conociendo poco a poco, y te gusta lo que ves. Lo que vives y lo que sientes.
- Sí que sabes cosas, ¿no? Podría ser...
- Claro... te encanta esa respuesta. "Podría ser", sin negar ni afirmar. Procurando siempre medir lo que dices... (no vaya a ser que...)
- Japuta
- Totalmente. No vaya a ser que cometas el error de bajar la guardia y crea que te gusto de verdad...
- Gilipoyas..
- Bueno, tú ya sabes que me gustas. Tampoco hace falta decir nada más. Vivimos. Simplemente. Estás bien así... ¿A que sí? Pues ya está...
Bésame.
- Solo uno.
- ¿Uno?
- Cartilla de racionamiento..
- Éso ha sido más de uno
- Siempre son más de uno...
- ¿Si? No sé si eso es bueno o es malo...
- Supongo que como quieras mirarlo... simplemente. Pero como eres un escéptico de mierda. Y te rallas por todo... pues... supongo que malo para tí...
- Bueno, tanto como malo...
- Bueno, solo me apetecía decírtelo.
- Bien, está bien que no cohibas tus emociones.
- Voy a decirte algo más... Sé que tú también. Sé que piensas en mí, ocasionalmente. Como yo en tí. Y sé que estás agusto. Que me vas conociendo poco a poco, y te gusta lo que ves. Lo que vives y lo que sientes.
- Sí que sabes cosas, ¿no? Podría ser...
- Claro... te encanta esa respuesta. "Podría ser", sin negar ni afirmar. Procurando siempre medir lo que dices... (no vaya a ser que...)
- Japuta
- Totalmente. No vaya a ser que cometas el error de bajar la guardia y crea que te gusto de verdad...
- Gilipoyas..
- Bueno, tú ya sabes que me gustas. Tampoco hace falta decir nada más. Vivimos. Simplemente. Estás bien así... ¿A que sí? Pues ya está...
Bésame.
- Solo uno.
- ¿Uno?
- Cartilla de racionamiento..
- Éso ha sido más de uno
- Siempre son más de uno...
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